La huerta urbana suma adeptos. Entre los beneficios de cultivar en casa, se destaca la posibilidad de descubrir los sabores reales de los alimentos, ya que no se usan compuestos ni químicos ni tóxicos en su desarrollo.
La pandemia de COVID-19 le ha dado a la naturaleza un pequeño respiro de las frenéticas actividades humanas, pero también ha golpeado la economía global.
Esta cifra es la muestra de que la situación está empeorando: entre 2007 y 2012, el 77% de los hábitats naturales se encontraban en una situación "desfavorable", en comparación con el 81% del último período analizado (2013-2018).
Según los diseñadores, la temperatura, la humedad y la aireación de esa cámara se optimizan para acelerar el metabolismo de los microorganismos ya presentes en los residuos.