Un estudio de MapBiomas Agua-Chile reveló que entre 1998 y 2025 el país perdió 344 mil hectáreas de glaciares, el equivalente a 21 veces la superficie de Rapa Nui. La región más afectada fue Ñuble, que perdió el 91% de su superficie glaciar.
Chile concentra cerca del 80% de los glaciares andinos, por lo que su retroceso impacta directamente en la disponibilidad de agua dulce, especialmente en el contexto de la megasequía que afecta al país.
Importancia de los glaciares
El especialista Alexis Segovia, de la Universidad de Chile, explicó: “Los glaciares son tremendamente relevantes porque entregan un flujo continuo de agua a las cuencas, sobre todo en épocas de verano y sequía, que es cuando más necesitamos agua”.
Además de abastecer agua para consumo doméstico e industrial, los glaciares constituyen un atractivo turístico y forman parte de la identidad de las comunidades de montaña. Su retroceso amenaza tanto la seguridad hídrica como la relación cultural y económica con estos ecosistemas.

Dinámicas regionales
El estudio identificó comportamientos distintos a lo largo del país:
- Macrozona norte y austral: retroceso gradual, aunque allí se concentran las mayores reservas, como los Campos de Hielo Norte y Sur.
- Zona central y Ñuble: pérdidas proporcionales mucho mayores desde mediados de la década de 2010.
- Glaciar Pío XI: caso excepcional, ya que avanzó sostenidamente en sus frentes, en contraste con la tendencia general.
Regiones más afectadas
- Magallanes: pérdida absoluta más grande, con 1.000 km² de hielo en 28 años.
- Metropolitana: retroceso del 48% de su superficie glaciar.
- Centro (Valparaíso a Maule): retroceso proporcional más alto, con 50,19% de pérdida desde 1998.
Agua superficial en retroceso
El informe también detectó pérdidas en aguas superficiales. Chile cuenta con 1.228.652 hectáreas de agua, unas 14 veces la superficie del lago Llanquihue. Sin embargo, desde el inicio de la megasequía se perdieron casi 40 mil hectáreas.
La mayor concentración de agua está en el sur:
- Macrozona austral: 60% del total.
- Macrozona sur: 35%. En conjunto, ambas concentran el 95% del agua superficial del país.
Valeria Castro, integrante del equipo técnico de MapBiomas Chile, señaló: “Estos cuerpos de agua son indicadores sensibles de sequía, inundaciones e incluso cambios de uso de suelo. Su monitoreo nos permite evaluar la seguridad hídrica y detectar tempranamente alteraciones ambientales”.
La pérdida de glaciares y aguas superficiales en Chile refleja el impacto de la crisis climática y la megasequía sobre los ecosistemas. El retroceso de estos cuerpos de hielo compromete la seguridad hídrica, la biodiversidad y las actividades humanas que dependen de ellos.
El desafío es fortalecer el monitoreo y las políticas de conservación para garantizar agua y resiliencia frente al cambio climático.



