Un reciente estudio revela una conexión alarmante entre el cambio climático y los incendios en la Península Ibérica, en Europa. La zona viene de sufrir una devastadora temporada en este sentido.
Según un análisis de la iniciativa World Weather Attribution (WWA), las condiciones de calor, sequedad y viento extremos que alimentaron el fuego fueron 40 veces más probables debido al calentamiento global.
El informe indica que la intensidad de estas condiciones climáticas fue aproximadamente un 30% mayor en comparación con la era preindustrial, antes de la dependencia masiva de los combustibles fósiles.
Entonces, este hallazgo subraya cómo el cambio climático no solo aumenta la probabilidad de estos eventos, sino también su intensidad.
Un verano azotado por incendios en España y Portugal

Cientos de incendios forestales arrasaron España y Portugal en julio y agosto. El calor extremo, con temperaturas superiores a los 40 °C, y los fuertes vientos, facilitaron la rápida propagación de las llamas.
El resultado fue trágico: ocho personas fallecidas, más de 35.000 evacuados y la quema de más de 640.000 hectáreas. Esto representa dos tercios del total de área quemada en Europa este año.
Aunque la mayoría de los incendios ya están bajo control y las temperaturas bajaron, el impacto a largo plazo sigue siendo un tema de preocupación. Expertos como Clair Barnes, del Imperial College de Londres, explicaron: «las condiciones más calurosas, secas y más inflamables se están volviendo más severas con el cambio climático«.
El rol del cambio climático
El análisis de la WWA se centró en las observaciones meteorológicas de los días más críticos, incluido el periodo de diez días más caluroso registrado en la historia de España.
Los expertos concluyeron que sin el cambio climático, un evento similar de calor, sequedad y viento solo ocurriría una vez cada 500 años.
Esta investigación se suma a otras pruebas que demuestran la influencia del ser humano en los eventos climáticos extremos. Valérie Masson-Delmotte, científica del clima, expresó a la agencia AP que si bien los incendios son parte del clima mediterráneo, el cambio climático «aumenta la recurrencia y severidad de las condiciones favorables para incendios intensos».
Por otra parte, los investigadores señalan que hay otros factores que contribuyeron a la gravedad de los incendios.
El «abandono» rural, otro factor a considerar

Uno muy importante es el abandono de grandes áreas rurales por parte de la población, que migró a las ciudades, dejó vastas extensiones de granjas y bosques sin el cuidado adecuado. Esta acumulación de vegetación seca actúa como un combustible ideal para la propagación del fuego.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha propuesto un plan de diez puntos para mejorar la preparación del país ante desastres naturales, buscando una mayor coordinación con sus vecinos, Portugal y Francia.



