Descubren una supertierra ideal para el estudio de las atmósferas que podría ayudar a la búsqueda de vida extraterrestre

Científicos descubrieron un planeta rocoso parecido a la Tierra y destacaron que el análisis de su atmósfera podría ayudar a saber si planetas similares podrían ser habitables para los humanos, o si es posible que contengan otros signos de vida. Su estudio fue publicada en la revista Science.

Gliese 486b pertenece a la clase de las llamadas supertierras, planetas terrestres extrasolares que son mayores que la Tierra en tamaño pero menores que gigantes helados como Urano y Neptuno. El planeta se encuentra a 26 años de luz de la Tierra y orbita a una enana roja. Según los investigadores, esa proximidad con nuestro planeta facilitará el estudio de su atmósfera con la ayuda de telescopios.

Con una temperatura de superficie que alcanza los 430 grados сentígrados, Gliese 486b es demasiado caliente para permitir la vida humana. Sin embargo, los especialistas afirman que la investigación de su atmósfera podría ofrecer datos sobre la posibilidad de planetas similares de albergar vida humana u otros signos de vida extraterrestre.

«Este es el tipo de planeta con el que hemos estado soñando durante décadas», comentó Ben Montet, astrónomo, profesor en Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) y coautor del estudio, en un comunicado de prensa. «Sabemos desde hace mucho tiempo que supertierras rocosas deben existir alrededor de las estrellas cercanas, pero no hemos tenido la tecnología para buscarlas hasta hace poco. Este hallazgo tiene el potencial de transformar nuestra comprensión sobre las atmósferas planetarias», añadió el especialista.

Según los investigadores, Gliese 486b es especial por dos razones clave: en primer lugar, su calor infla su atmósfera, ayudando a los astrónomos a tomar mediciones atmosféricas. En segundo lugar, es un planeta que realiza un tránsito planetario, lo que significa que pasa por delante de su estrella desde la perspectiva de la Tierra, lo que hace posible que los científicos realicen un análisis en profundidad de su atmósfera. Para decodificar la composición química de esta, los especialistas utilizan un espectrógrafo, una herramienta capaz de analizar el espectro de frecuencias característico de un movimiento ondulatorio.

Los científicos señalan que la atmósfera de un planeta puede revelar mucha información sobre su capacidad de sustentar vida. Una falta de atmósfera podría indicar que la estrella cercana al planeta es volátil y propensa a una alta actividad estelar, lo que hace poco probable que la vida tenga oportunidad de desarrollarse allí. Por otro lado, una atmósfera saludable y que permanezca durante un largo periodo de tiempo podría sugerir que las condiciones son lo suficientemente estables como para albergar vida.

«Creemos que Gliese 486b podría haber mantenido una parte de su atmósfera original, a pesar de estar tan cerca de su estrella enana roja», destacó Montet. «Todo lo que aprendamos sobre la atmósfera nos ayudará a comprender mejor cómo se forman los planetas rocosos», concluyó.

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