La provincia de La Rioja vuelve a posicionarse como uno de los territorios más importantes para la paleontología mundial. Un equipo de investigadores del Conicet identificó una nueva especie de reptil depredador que habitó el actual noroeste argentino hace aproximadamente 237 millones de años, mucho antes de que los dinosaurios dominaran los ecosistemas terrestres.
El hallazgo se produjo en la Formación Chañares, dentro del Parque Nacional Talampaya, una región reconocida por la extraordinaria riqueza de sus registros fósiles. Los restos permitieron describir a una especie hasta ahora desconocida para la ciencia.
Bautizado como Shakajlura riojanensis, cuyo nombre significa “lagarto bendito de La Rioja”, este animal habría alcanzado unos seis metros de longitud y poseía un cráneo cercano a los 60 centímetros, características que lo convertían en uno de los principales cazadores de su época.

Un paciente trabajo de investigación
El descubrimiento fue resultado de años de exploración científica en la región. Los equipos interdisciplinarios integrados por paleontólogos, geólogos y técnicos desarrollan investigaciones en la zona desde 2011.
Durante campañas realizadas entre 2017 y 2018 lograron recuperar fragmentos del cráneo y parte del esqueleto postcraneal, elementos fundamentales para determinar que se trataba de una especie completamente nueva.
Posteriormente, los estudios comparativos permitieron identificar rasgos anatómicos únicos en la mandíbula y en los huesos maxilares, diferencias que confirmaron su singularidad dentro de los reptiles depredadores del período Triásico.
Un ecosistema dominado por grandes cazadores
Hace 237 millones de años, la región que hoy ocupa La Rioja formaba parte de Pangea, el enorme supercontinente que reunía todas las masas terrestres del planeta.
En ese contexto, los grandes dinosaurios carnívoros aún no habían alcanzado el protagonismo ecológico que tendrían millones de años después. Los principales depredadores pertenecían a grupos emparentados lejanamente con los cocodrilos actuales.
La presencia de Shakajlura riojanensis permite reconstruir con mayor precisión las complejas redes alimentarias que caracterizaban aquellos ambientes antiguos y comprender cómo evolucionaron los ecosistemas antes de la expansión de los dinosaurios.

¿Qué importancia tiene esta especie para la ciencia?
Este reptil integra el grupo Paracrocodylomorpha, una rama evolutiva de grandes depredadores cuadrúpedos que llegó a dominar extensas regiones del planeta durante el Triásico.
Su descubrimiento aporta información valiosa sobre la diversidad biológica existente antes del surgimiento de los dinosaurios dominantes y ayuda a comprender los procesos evolutivos que dieron forma a los ecosistemas modernos.
Además, el estudio de especies como Shakajlura riojanensis permite analizar adaptaciones vinculadas a la depredación, la competencia entre especies y la respuesta de los organismos frente a cambios ambientales ocurridos a lo largo de millones de años.
Talampaya, un tesoro para la conservación del patrimonio natural
La Formación Chañares continúa ofreciendo evidencias excepcionales sobre la historia de la vida en la Tierra. En este sector de La Rioja se identificaron fósiles de reptiles, mamíferos primitivos, dinosaurios tempranos, plantas y hongos.
Asimismo, la erosión natural expone continuamente nuevos materiales que enriquecen el conocimiento científico y fortalecen la importancia de conservar estos paisajes únicos.
Cada nuevo hallazgo no solo amplía la comprensión del pasado remoto del planeta, sino que también aporta herramientas para interpretar la evolución de la biodiversidad actual y la dinámica de los ecosistemas que requieren protección frente a las presiones ambientales contemporáneas.



