En un logro sin precedentes para la ciencia marina, investigadores han conseguido grabar en video a un pez binocular en su ambiente natural por primera vez. Este singular pez, conocido como barreleye fish en inglés, fue filmado a profundidades extremas en el oscuro océano Atlántico, un lugar que había mantenido en secreto a esta peculiar especie.
Descubrimiento del pez binocular en el Atlántico
El hallazgo fue posible gracias a una expedición submarina robótica que captó imágenes de alta calidad del Winteria telescopa, una especie rara que habita zonas donde la luz solar no llega. Los científicos quedaron impresionados al observar la criatura, que muestra una sorprendente cúpula transparente en su cabeza y órganos visuales verdes que desafían nuestra comprensión convencional de la biología.
Históricamente, los pocos ejemplares estudiados habían alcanzado la superficie sin vida y deteriorados, víctimas de redes de pesca y cambios bruscos de presión. Este nuevo registro ofrece una oportunidad única para estudiar cómo interactúan estos peces con su entorno.
El descubrimiento fue realizado mediante un vehículo operado a control remoto (ROV) que exploraba el lecho marino. Equipado con potentes luces LED, el ROV captó al pez casi inmóvil en la zona de penumbra oceánica, permitiendo a los científicos documentar su forma de nadar antes de que se desvaneciera en la oscuridad.
Imágenes tan detalladas son un tesoro invaluable para la comunidad científica, ya que anteriormente solo se disponía de restos de la especie dañados por las redes de arrastre.
Este pez binocular está diseñado para las profundidades, con ojos esféricos verdes que detectan la más tenue luz desde arriba. Estas estructuras oculares, que se encuentran bajo un cráneo translúcido, actúan como filtros biológicos que les permiten ignorar la bioluminiscencia y enfocarse en sus presas.
El cuerpo del pez es oscuro y presenta escamas delicadas que lo ayudan a camuflarse de los depredadores en el Atlántico. Su estrategia de caza se basa en flotar horizontalmente, sorprendiendo a crustáceos y medusas en la columna de agua.
La cúpula transparente, crucial para proteger sus ojos de las medusas, se destruye fácilmente cuando se eleva a la superficie en redes. Por eso, las imágenes del ROV son consideradas una joya científica, ofreciendo una nueva perspectiva sobre esta enigmática especie.



