Algo tan común e indispensable en la vida moderna puede ser de gran ayuda para los seres vivos de este planeta. Se trata de la luz urbana o artificial, una herramienta tan esencial que puede prolongar hasta tres semanas la temporada de crecimiento de las plantas en entornos urbanos, comparados con las zonas rurales.
Un estudio reveló que la rápida urbanización está generando ciudades más cálidas y luminosas, debido al calor que absorben e irradian los edificios y el hormigón. Estas zonas se caracterizan por presentar temperaturas atmosféricas más altas durante el día y la noche, debido al incremento del 10% en la cantidad de luz artificial nocturna en los últimos diez años.
Este aumento de luz y temperatura regula en gran medida las temporadas de crecimiento de las plantas. Un ejemplo de esto es lo que ocurre con los árboles de la ciudad broten y florezcan antes en primavera y cambien de color más tarde en otoño.
Por otra parte, los investigadores sugieren que el efecto de la luz artificial durante la temporada de crecimiento podría verse afectado por el cambio de las lámparas de socio de alta presión a la iluminación LED, a la que las plantas podrían responder de mejor forma.

Además de la luz urbana: cómo cuidar las plantas en la ciudad
En los entornos urbanos, las plantas enfrentan desafíos particulares como la contaminación, el calor excesivo y la escasez de espacio. Para que se desarrollen adecuadamente, es fundamental ubicarlas en sitios donde reciban la cantidad de luz solar que necesitan según su especie, evitando la exposición directa al sol en horas críticas si no lo toleran.
El riego es otro aspecto clave: las macetas suelen secarse más rápido que el suelo natural, por lo que se recomienda un monitoreo constante de la humedad y un sistema de drenaje eficiente para evitar encharcamientos. Además, las condiciones urbanas suelen requerir fertilización periódica, ya que los nutrientes disponibles en el sustrato se agotan con rapidez.
También es importante protegerlas de plagas y enfermedades, que pueden propagarse fácilmente en balcones, terrazas y jardines comunitarios. La poda regular y el uso de repelentes naturales pueden ayudar a mantenerlas sanas. Con estos cuidados básicos, las plantas urbanas no solo sobreviven, sino que embellecen las ciudades y mejoran la calidad del aire.



