Satélites de Starlink y contaminación atmosférica: científicos detectan nube de litio tras la reentrada de un Falcon 9

En febrero de 2025, un cohete Falcon 9 de SpaceX que transportaba 22 satélites Starlink sufrió una avería y no logró ejecutar la quema de desorbitación planificada. Permaneció 18 días a la deriva en órbita antes de descender de manera no controlada cerca de la costa oeste de Irlanda. Algunas partes cayeron en Polonia, sin causar heridos, pero el episodio generó preocupación política y científica.

Un estudio liderado por Robin Wing y colegas del Instituto Leibniz de Física Atmosférica reveló que la reentrada del Falcon 9 provocó una nube de litio en la atmósfera superior. Utilizando un sistema de lidar de fluorescencia por resonancia en Kühlungsborn, Alemania, los investigadores detectaron un repunte en los niveles de vapor de litio justo tras el descenso del cohete.

Normalmente, la atmósfera contiene apenas 3 átomos de litio por cm³, pero 20 horas después del evento la densidad se disparó a 31 átomos por cm³ entre 94,5 y 96,8 km de altitud.

El litio como contaminante

El litio es un componente clave de la etapa superior del Falcon 9, presente en las baterías de iones de litio y en el revestimiento de aleación de aluminio-litio del casco. Se estima que la etapa contenía unos 30 kg de litio, frente a los apenas 80 gramos diarios que aportan los meteoritos a la atmósfera global.

Los modelos atmosféricos confirmaron que la nube detectada coincidía con la reentrada del cohete, descartando otras fuentes posibles.

Implicancias ambientales

Este es el primer caso documentado en el que un incidente espacial se vincula directamente con una nube de contaminación atmosférica. El hallazgo plantea preguntas cruciales:

  • ¿Qué impacto tendrá el litio en la química atmosférica?
  • ¿Cómo limitar el riesgo de contaminación en la desorbitación intencional de satélites y cohetes?
  • ¿Qué consecuencias puede tener el aumento de lanzamientos en las megaconstelaciones de comunicaciones?
satélites Starlink
La reentrada incontrolada de satélites Starlink generó preocupación. 

Tecnología y modelización

Los científicos realizaron más de 8.000 simulaciones de trayectorias de viento para rastrear la nube hasta el punto de reentrada. Además, identificaron que el revestimiento del Falcon 9 comienza a fundirse a 98,2 km de altitud, coincidiendo con las observaciones.

Este enfoque combina observaciones directas con modelización atmosférica, ofreciendo un método para rastrear contaminantes derivados de la actividad espacial.

Un desafío creciente

A medida que aumentan los lanzamientos de satélites y cohetes, la contaminación espacial y atmosférica se convierte en un tema de creciente relevancia. Los científicos advierten que comprender y mitigar estos impactos será esencial para garantizar la sostenibilidad de las operaciones espaciales.

El caso del Falcon 9 y la nube de litio marca un precedente en la investigación ambiental vinculada al espacio. Más allá de la anécdota, abre un debate sobre la necesidad de regular y monitorear los efectos de la industria espacial en la atmósfera terrestre. Este estudio es apenas el primer paso hacia una comprensión más profunda de cómo nuestras actividades fuera del planeta pueden alterar el equilibrio químico de la Tierra.

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

Científicos de Florida desarrollan fórmula de microalgas que reduce mortalidad juvenil del erizo Diadema antillarum en el Caribe

Científicos desarrollan una fórmula para salvar crías de erizos, esenciales para la salud de los arrecifes del Caribe.

Descubrimiento de la flor fósil Patagoflora minima en Patagonia redefine la evolución del Cretácico hace 101 millones de años

La pequeña flor fósil Patagoflora minima descubre secretos de la evolución vegetal junto al gigante Patagotitan.

Seis lunas del sistema solar podrían tener océanos de agua líquida bajo el hielo, revela estudio científico

Investigaciones recientes sugieren que seis lunas del sistema solar podrían albergar océanos ocultos, ampliando la búsqueda de vida extraterrestre.

Chile perdió 344 mil hectáreas de glaciares en 28 años: el retroceso equivale a 21 veces la superficie de Rapa Nui

Descubre la situación de los glaciares en Chile y cómo su retroceso afecta la disponibilidad de agua dulce en el país.