jueves, junio 30, 2022

Un nuevo satélite científico argentino aprobó su último examen con honores

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En el centro de pruebas de la empresa rionegrina Invap ya empieza a correr la adrenalina: un nuevo satélite científico argentino, el Saocom 1a, uno de los dos aparatos gemelos que se están desarrollando en el campus de la compañía patagónica desde cuyas instalaciones se advierten las cumbres nevadas de los Andes australes, acaba de aprobar su último ‘examen’ con honores.

 
Esto significa que ingresa en la recta final de pruebas antes de su lanzamiento, el año próximo.
 
Como parte del protocolo adoptado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, que desde 1991 propone y ejecuta el Plan Espacial Nacional, el proyecto fue sometido durante la última semana a una revisión por expertos argentinos, pero también de la NASA y las agencias espaciales europea, italiana y canadiense.
 
Fueron jornadas intensas, que se extendieron desde las siete y media de la mañana hasta las ocho y media de la noche, y en las que no se pasó por alto ni el más mínimo detalle. Todo culminó con lo que en la jerga se llama RFA o request for action, un documento en el que se pueden sugerir cambios o análisis adicionales, pero con la satisfacción de que en este caso fueron mínimos.
 
El Saocom 1a forma parte de un ambicioso proyecto espacial que integran dos satélites gemelos. Ambos se sumarán a la constelación Siasge (Sistema Italo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias), que también conforman cuatro satélites de la constelación italiana Cosmo-SkyMed, de la Agencia Espacial Italiana (ASI).
 
Los dos satélites argentinos serán idénticos y orbitarán a 180 grados uno del otro; es decir, que cuando uno está subiendo hacia el Ecuador por el meridiano de Greenwich, el otro estará bajando por el antemeridiano.
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