Un equipo de investigadores chinos ha identificado en muestras del lado oscuro de la Luna traídas por la misión Chang’e-6 fragmentos de un meteorito tipo CI, una categoría extremadamente rara de condritas carbonáceas.
Este descubrimiento, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), podría ofrecer nuevas pistas sobre el origen del agua en la superficie lunar. También sobre los procesos de transporte de materia en las primeras etapas del sistema solar.
Muestras inéditas desde el lado oscuro de la Luna
La misión Chang’e-6, lanzada en mayo de 2024, fue la primera en recoger material de la cara oculta de la Luna, una región poco explorada por misiones anteriores. En total, se recuperaron dos gramos de regolito lunar, que fueron analizados por el Instituto de Geoquímica de Cantón, dependiente de la Academia China de Ciencias.
Los científicos detectaron residuos de impacto vinculados a meteoritos tipo CI, que contienen agua, materia orgánica y compuestos esenciales para la vida.
Estos meteoritos se originan en asteroides de las regiones exteriores del sistema solar, y su presencia en la Tierra es mínima debido a la degradación provocada por la atmósfera y la actividad geológica.

Impacto y cristalización: una historia preservada en la Luna
Según el equipo liderado por el académico Xu Yigang, las partículas se formaron cuando un cuerpo progenitor impactó contra la superficie lunar, fundiendo parte del material que luego se enfrió y cristalizó rápidamente.
Este proceso quedó registrado en el regolito, permitiendo a los investigadores reconstruir eventos antiguos que en la Tierra habrían desaparecido.
Además, se desarrolló un método sistemático para identificar material meteórico en muestras extraterrestres, lo que abre nuevas posibilidades para el estudio de la evolución planetaria a partir de fragmentos preservados en cuerpos sin atmósfera como la Luna.
Agua lunar: origen, ubicación y potencial estratégico
El hallazgo refuerza la hipótesis de que parte del agua lunar proviene de impactos de meteoritos ricos en compuestos volátiles, como los tipo CI. Este agua se encuentra principalmente en forma de hielo en regiones polares permanentemente sombreadas, y su explotación futura podría ser clave para la colonización sostenible del satélite.
Usos principales:
- Consumo humano y soporte vital
- Producción de oxígeno mediante electrólisis
- Fabricación de combustible (LOX/LH2)
- Estación de repostaje para misiones interplanetarias
Proyecciones: Chang’e 7, Chang’e 8 y cooperación internacional
China prepara nuevas misiones como Chang’e 7 (2026), destinada al polo sur lunar, y Chang’e 8 (2029), que contará con la participación de once países y sentará las bases para futuras misiones humanas.
Estos avances consolidan a China como uno de los líderes en la exploración espacial, junto a logros como el alunizaje de Chang’e-4 y la misión Tianwen-1 a Marte.
El estudio del regolito lunar no solo permite reconstruir la historia del sistema solar, sino que también abre caminos hacia una presencia humana sostenible en la Luna, con implicancias para la astrobiología, la geología planetaria y la ingeniería espacial. La Luna, cada vez más, se perfila como plataforma estratégica para la exploración del cosmos.



