Desde este viernes 22 y hasta el 20 de septiembre, Uruguay inicia su exploración del fondo del mar. Un equipo de científicos encabezará la expedición “Uruguay Sub200: Viaje a lo desconocido”.
Buscarán estudiar la fauna marina y las estructuras geológicas del margen continental uruguayo.
La misión, que se desarrollará a bordo de un buque del Schmidt Ocean Institute de Estados Unidos, equipado con tecnología de vanguardia, promete aportar conocimientos inéditos sobre la biodiversidad y los ecosistemas de aguas profundas.
Una investigación pionera en el fondo del mar
Al igual que ocurrió en la Argentina con la misión del CONICET en el cañón de Mar del Plata, promete ser impactante.
Según explicó Leticia Burone, doctora en Geología Marina y docente de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, el trabajo de campo generará información que permitirá desarrollar investigaciones durante “muchos años”.

El área de estudio comprende una franja del talud continental, situada a unos 200 kilómetros de la costa uruguaya, con profundidades que van de 200 a 3600 metros.
Allí, el equipo compuesto por 37 científicos planea explorar hasta 50 sitios potenciales, incluidos los seis cañones submarinos del país. Allí podrían encontrarse formaciones únicas como montículos de coral.
Además, se buscarán escapes de fluidos submarinos asociados a comunidades de organismos quimiosintéticos, seres capaces de generar energía sin luz solar, lo que abre una ventana al estudio de formas de vida adaptadas a condiciones extremas.
Un equipo internacional para un proyecto estratégico
La expedición contará con la participación de especialistas en ecología marina, arqueología submarina, geofísica y mapeo de aguas profundas. Provienen de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Alemania y Francia.
Burone destacó que, aunque esta misión se desarrolla con el mismo buque que recientemente exploró el Cañón de Mar del Plata en Argentina, los objetivos y condiciones oceanográficas son diferentes.
Mientras en aguas argentinas predomina la influencia de corrientes frías antárticas, en el margen continental uruguayo se produce la interacción de esas masas de agua con corrientes cálidas procedentes de Brasil. Esto genera ecosistemas con características físicas y químicas únicas.
Ciencia, soberanía y cultura oceánica
Para Burone y el investigador Fabrizio Scarabino, esta expedición será un punto de inflexión tanto para la ciencia uruguaya como para la sociedad en general.
Además de sus aportes al conocimiento, esperan que la transmisión en línea despierte un interés similar al que tuvo la expedición argentina.
“Es algo maravilloso para la soberanía y para nuestra cultura. Uruguay ya posee más territorio marino que terrestre, pero aún falta que eso forme parte de nuestra identidad colectiva. No lo vemos en la escuela ni en el liceo, y este tipo de iniciativas ayudan a cambiarlo”, subrayó Scarabino.
La expedición Uruguay Sub200 no solo promete descubrimientos científicos de gran valor, sino que también refuerza la necesidad de mirar al mar como parte esencial del presente y futuro del país.



