Argentina: Crearon un supermercado libre de envases y a cuatro meses se expanden con franquicias “verdes”

Así funciona el primer supermercado libre de plástico de Argentina Cero Market apunta a tener 50 puntos de venta el año próximo. Requisitos y costos para ser parte de este negocio amigable con el medio ambiente. Cuánto hay que invertir y qué rentabilidad se proyecta

Cuatro meses después están otorgando sus primeras franquicias: Recoleta; Palermo; San Isidro; Nordelta; Río Turbio; Neuquén; Villa Urquiza, La Plata, Rafaela y Rosario. Sin embargo, este número puede cambiar en los próximos días ya que los pedidos para unirse como franquiciante a esta cadena no dejan de llegar.

Los socios ya están en avanzadas negociaciones para vender la master franquicia a Chile y Uruguay.

Se trata de Cero Market, el primer supermercado sin envases de la Argentina, con más de 400 productos de diferentes categorías donde el cliente va con su propio envase y puede comprar lo que quiera sin cantidades mínimas. Solo en el caso de los productos de limpieza se venden ya en envases retornables por una reglamentación de la Anmat.

Pero la sorpresa no fue el interés en el modelo de expansión, sino el hecho de que haya sido tan rápido. “La idea de Cero Market nació hace un año y medio y se concibió para ser franquiciado con plan de negocios muy específico“, cuenta Ana Pierre, una de sus cofundadoras, quien da números: en 2021 espera tener 50 puntos de venta.

Y detalla: “Para que el concepto del negocio tuviera impacto necesitábamos presencia en todo el país. Pero nosotros no somos grandes inversores por lo que la única forma era a través de franquicias”.

Así idearon una propuesta para el franquiciante “sencilla y atractiva”. “Queremos que para quien tenga un Cero Market sea muy fácil gestionarlo“, explica la emprendedora que asegura que “no son una dietética”. Así el precio de ingreso a la franquicia incluye el asesoramiento en el lay out del local con un arquitecto especializado; las bateas, los tachos de acero inoxidable y, lo más importante la lista y el manejo de proveedores, mucho de los cuales son nacionales.

“Para arrancar hicimos la matricería de los elementos que íbamos a necesitar en las tiendas”, señala Pierre, quien explica que ellos también le dan a los franquiciantes los proveedores e, incluso, hacen los pedidos de forma centralizada.

Hoy manejan dos tipos de modelos de franquicias: con frescos (que requiere heladera) y sin frescos con precios que varían de acuerdo al tamaño y estado del local entre los $ 6 millones y los $12 millones. La rentabilidad, según la empresaria, es de entre un 17% y 18%.

Para cada supermercado franquiciado se piden tres empleados y que uno sea el dueño de la franquicia.

Y para la compra inicial de mercadería -que es un gasto importante – la empresa da la opción de financiarla al 3% mensual en tres pagos (30, 60 y 90 días).

Aprendizajes y cambios

Para idear el negocio, Ana Pierre viajó a Europa, un mercado más desarrollado en este segmento, para aprender y capacitarse. Sin embargo, cuenta que está aprendiendo día a día con los consumidores. “Desde que abrimos hicimos varios cambios”, señala. Entre ellos, agregar frescos a la oferta de productos. “No lo teníamos contemplado en un principio porque se necesitan heladeras, que son muy costosas. Y además, porque en el caso de la leche, por ejemplo, la tenemos que vender fraccionada”, detalla.

Para la venta de este tipo de frescos se decidió entonces hacerlo en envases retornables.

También el supermercado decidió agregar productos para celíacos, aunque para asegurar que no haya contaminación son fraccionados en el lugar de origen en distintos tamaños y en bolsas compostables.

“Tuvimos que flexibilizar un poco nuestra política de no envases para satisfacer los pedidos de nuestros clientes. De todas formas lo hicimos teniendo en cuenta el cuidado del medio ambiente”, explica Ana Pierre.

Fuente: cronista.com

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