Mientras Europa alcanza un 15 % de participación de autos 100 % eléctricos (BEV) en sus ventas totales, Argentina apenas llega al 0,14 %, lo que equivale a 1 BEV cada 700 vehículos nuevos. Así lo revela un informe técnico del Ing. Alejandro Sureda, docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral, que analiza el estado actual de la movilidad eléctrica en Argentina frente a los estándares internacionales.
Cuatro dimensiones clave para entender el retraso argentino
El estudio aplica una metodología comparativa utilizada por organismos europeos y fabricantes globales, agrupando los indicadores en cuatro áreas estratégicas:
- Adopción de mercado
- Entorno normativo
- Infraestructura de recarga
- Desarrollo industrial
Mercado estancado: los híbridos dominan, los eléctricos puros no despegan
Durante 2024, solo se comercializaron 567 autos 100 % eléctricos en todo el país.
En contraste, Noruega ya cuenta con un parque automotor donde casi el 40 % son eléctricos puros, lo que evidencia la brecha tecnológica y de adopción.

Incentivos dispersos y sin horizonte normativo claro
A diferencia de la Unión Europea, que prohibirá la venta de vehículos a combustión en 2035, Argentina no ha sancionado una Ley de Movilidad Sustentable.
Existen beneficios fiscales aislados, como la exención de patentes en CABA, pero no hay un marco federal integral que articule incentivos, metas y regulaciones.
Infraestructura de carga: escasa, lenta y poco funcional
La densidad de cargadores por habitante es 80 veces menor que en Europa, y la mayoría son lentos (AC de 22 kW), lo que limita los viajes largos y afecta la experiencia del usuario.
La falta de infraestructura moderna es uno de los principales obstáculos para la expansión del mercado eléctrico.
Industria nacional: avances incipientes sin escala industrial
Empresas como Volt Motors, Coradir y Sero Electric desarrollan vehículos urbanos eléctricos, pero sin escala industrial. Toyota evalúa fabricar la Hilux eléctrica en Zárate, aunque la decisión depende de señales regulatorias claras y estables.
En 2024 se inauguró la primera planta de celdas de litio en La Plata, un paso importante pero insuficiente sin una estrategia nacional de electrificación.
2025: el año bisagra para la movilidad eléctrica en Argentina
“El 2025 puede marcar un punto de inflexión: si se alinean incentivos, infraestructura y producción, la movilidad eléctrica puede despegar. Si no, será otra década de oportunidades perdidas”, advierte Sureda.
El informe concluye que el litio argentino y las energías renovables no bastan sin una política pública clara, una infraestructura robusta y una industria nacional competitiva.



