Investigadores de la Escuela Politécnica Federal (ETH) Zurich, de Chile, crearon un innovador material en construcción sustentable.
Se trata de un elemento vivo que, no solo crece, sino que fija carbono activamente mediante células fotosintéticas.
Este avance combina cianobacterias, hidrogel imprimible en 3D y biomineralización para crear estructuras capaces de absorber dióxido de carbono (CO2) del aire, al estilo de un árbol.
Construcción sustentable y material vivo: cómo funciona esta innovación
El secreto está en un hidrogel de polímeros reticulados que sirve de soporte para las cianobacterias. Este gel permite el paso de luz, agua, nutrientes y CO2, lo que crea un ambiente autosuficiente donde las bacterias realizan la fotosíntesis y generan biomasa.

El equipo estuvo liderado por el profesor Mark Tibbitt. Además, transforman parte del CO2 en carbonatos minerales, lo que refuerza el material con estructuras similares a la piedra.
Los beneficios ecológicos y el rendimiento
Además de garantizar un tipo de construcción sustentable clave para el futuro, se destacan distintos beneficios de este material:
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Captura prolongada de carbono: en pruebas de laboratorio, el material retuvo CO₂ durante más de 400 días, con una tasa de 26 mg de CO2 por gramo — una cifra comparable a la mineralización del hormigón reciclado.
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Almacenamiento mineral estable: la biomineralización permite fijar el carbono en forma sólida, evitando su reemisión.
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Auto-refuerzo estructural: a medida que crecen los carbonatos, la estructura gana rigidez, transformando piezas blandas en bloques robustos.
Del laboratorio a la arquitectura urbana
Las primeras aplicaciones se han exhibido en el Pabellón de Canadá durante la Bienal de Venecia, con bloques vivos de hasta tres metros. Son capaces de absorber hasta 18 kg de CO2 por año, similar a un pino adulto.
Esta tecnología abre la puerta a revestimientos de fachadas que actúan como auténticos filtros de carbono integrados en edificios. No necesitan sistemas energéticos complejos.
Las claves de este desarrollo y los pasos a futuro
Entre los puntos a destacar de esta innovación, están:
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Construcción sostenible: reduce la huella de carbono comparada con los materiales convencionales.
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Arquitectura viva: promueve la integración de sistemas biológicos que regeneran el ambiente urbano.
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Fácil escalabilidad: gracias a la impresión 3D y diseño modular, las piezas pueden adaptarse a diferentes formas y tamaños.

Aunque prometedor, el material está en fase experimental. El siguiente objetivo es principalmente adaptarlo a clima real, evaluar resistencia a condiciones extremas.
Por otra parte, escalar su producción, optimizar costos y proceso industrial; además de integrarlo en normativas, es decir, asegurar su uso seguro en edificios reales.



