Un equipo de ingenieros de la Western University, en Ontario, Canadá, ha desarrollado una casa electrificada experimental que integra paneles solares, una bomba de calor y una batería térmica para lograr un modelo de consumo energético neto cero.
El objetivo: reducir emisiones, bajar costos y descarbonizar el sector residencial.
Un laboratorio viviente para la transición energética
La casa, ubicada en Komoka, al oeste de London, funciona como un laboratorio habitado donde se monitorean en tiempo real los datos de consumo, eficiencia y ahorro. El proyecto está liderado por el profesor Joshua Pearce, el doctorando Shafquat Rana, y el presidente de Magnus Homes, Jaime Crncich, junto a otros académicos.
“Los costos solares ya son más bajos que los de la red eléctrica, lo que convierte esta opción en una alternativa viable para la mayoría de los canadienses”, afirma Pearce.
Resultados preliminares: ahorro y eficiencia
- Reducción del 45 % en facturas eléctricas
- Disminución del 55 % en emisiones de carbono
- Aumento del 60 % en autoconsumo solar gracias a la batería térmica
La batería utiliza materiales de cambio de fase como sal o cera, que almacenan calor generado por la bomba de calor para calefacción y agua caliente. Este sistema convierte cada unidad de electricidad en tres unidades de calor, alcanzando una eficiencia del 300 % o más.

Diseño escalable y adaptable
El sistema puede instalarse en viviendas existentes con mínimas modificaciones, lo que lo convierte en una solución escalable y replicable. Los investigadores desarrollaron prácticas óptimas para que la casa sea cuatro veces más eficiente que los métodos tradicionales.
“Queremos demostrar su efectividad durante un año y luego expandirlo a otras casas en Canadá y en el mundo”, señala Rana.
Comparación con viviendas convencionales
Para evaluar el impacto real, Rana también monitorea una segunda casa construida por Crncich, que utiliza electricidad de red y gas natural, sin batería térmica ni paneles solares.
Esta comparación permite validar el rendimiento del sistema electrificado frente a modelos convencionales.
Tecnología al servicio del confort y el clima
La vivienda está equipada con sensores y cableado inteligente que permiten rastrear y predecir el uso energético desde una aplicación móvil.
Esto no solo mejora el confort, sino que optimiza el consumo y reduce el desperdicio energético.
Casa electrificada: una oportunidad global
La electrificación de los hogares es una estrategia clave para la sostenibilidad a largo plazo. Según Pearce, el uso de energía solar combinada con bombas de calor puede transformar el sector residencial en un motor de eficiencia y descarbonización.
“La descarbonización del hogar es una oportunidad clara. Este sistema puede reducir significativamente las emisiones de Canadá y contribuir al esfuerzo global contra el cambio climático”, concluye Rana.
Este modelo de casa electrificada demuestra que es posible reducir emisiones sin sacrificar confort, y que la innovación tecnológica aplicada al hogar puede ser una herramienta poderosa para avanzar hacia un futuro energético más limpio, eficiente y accesible.



