La transparencia climática se convirtió en una herramienta fundamental para evaluar si los países están cumpliendo sus promesas en la lucha contra el cambio climático.
Desde la firma del Acuerdo de París en 2015, las naciones se comprometieron a presentar metas de reducción de emisiones y a reportar sus avances periódicamente. Sin embargo, es inevitable, dadas las circunstancias actuales, preguntarse: ¿qué objetivos alcanzaron?
¿Qué es y por qué es clave la transparencia climática?
La transparencia climática implica rastrear cómo los gobiernos y empresas cumplen con sus objetivos ambientales. Este proceso es esencial para generar confianza entre las naciones, lo que, según expertos, es crucial para frenar la crisis climática.

El Marco de Transparencia Reforzado es el mecanismo que el Acuerdo de París contempla y es central para lograrlo. A través de informes bienales, los países deben detallar:
- Sus emisiones anuales de gases de efecto invernadero.
- Los planes para reducir estas emisiones y adaptarse al cambio climático.
- El progreso logrado hacia sus metas.
- El apoyo (financiero, técnico) que necesitan para alcanzar sus objetivos.
Estos informes no solo promueven la rendición de cuentas a nivel internacional, sino que también proporcionan datos valiosos para que los países diseñen e implementen planes más efectivos. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) está asistiendo a 68 naciones en la preparación de estos documentos clave.
El estado de los compromisos climáticos a nivel mundial
Aunque la transparencia climática impulsó a muchos países a fortalecer sus objetivos, la acción global sigue siendo insuficiente, según alertan las estadísticas e informes.
Estos revelaron que, si bien se progresó en algunos aspectos, la mayoría de las naciones aún no están en camino de cumplir plenamente sus promesas. Las emisiones siguen aumentando en muchas regiones y la implementación de políticas se retrasó.
A pesar de que las proyecciones de calentamiento global disminuyeron gracias a estos compromisos (pasando de un aumento de 5°C a 2.6-3.1°C), este rango aún está lejos de la meta del Acuerdo de París, que busca limitar la temperatura muy por debajo de los 2°C.
A medida que la crisis climática se agrava, es más importante que nunca que los países refuercen sus informes y presenten datos más confiables.
Los próximos meses serán cruciales, ya que se espera que decenas de naciones presenten sus planes climáticos actualizados antes de las próximas conversaciones climáticas en Belém, Brasil.

Estos planes, si se preparan y cumplen adecuadamente, pueden servir como modelos para impulsar el crecimiento económico sostenible, crear empleos y mejorar la salud humana.



