La Primera Conferencia sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles, organizada por los gobiernos de Colombia y Países Bajos en Santa Marta, reunió a casi 60 países para discutir políticas concretas que aceleren el abandono de los combustibles fósiles.
Greenpeace calificó el encuentro como “un hito hacia la estabilidad climática y energética a largo plazo”, destacando que por primera vez la comunidad internacional se reunió para hablar directamente de la causa del cambio climático: los combustibles fósiles.
Valoraciones de Greenpeace
Pedro Zorrilla Miras, coordinador de la campaña contra el cambio climático en Greenpeace España, celebró la voluntad política expresada, pero advirtió: “necesitamos que Santa Marta se traduzca en acciones, garantizando que la transición sea justa, rápida y cuente con financiación”. Señaló que España debe liderar con un plan nacional de abandono de los fósiles, incluyendo objetivos con fechas, impuestos permanentes a la industria fósil, cierre de subvenciones y financiación climática adicional.
Laura Caicedo, coordinadora de Greenpeace Colombia, subrayó que la conferencia situó la transición energética justa en la agenda pública de cara a la COP31 en Turquía, aunque advirtió que no debe convertirse en una excusa para retrasar compromisos ya asumidos.

Resultados destacados
Entre los principales logros de la Cumbre de Santa Marta, Greenpeace resalta:
- La creación del Panel Científico para la Transición Energética Global, que asesorará a los organismos políticos en la implementación de energías limpias.
- La diversidad de voces presentes: gobiernos nacionales y subnacionales, científicos, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y sociedad civil.
- El consenso sobre la necesidad de gravar de forma permanente los beneficios de las grandes empresas fósiles para financiar la transición justa.
Voces internacionales
- Anna Cárcamo, especialista en política climática de Greenpeace Brasil, destacó la importancia de escuchar a comunidades diversas que reclaman soluciones reales.
- Rodrigo Estrada, asesor de Greenpeace Internacional, advirtió que la guerra en Medio Oriente está impulsando los beneficios de la industria fósil y reclamó medidas urgentes para sustituir este sistema por energías renovables.
- Shiva Gounden, director de Greenpeace Australia-Pacífico, celebró el impulso de Santa Marta pero insistió en que la transición sigue siendo demasiado lenta para las comunidades más vulnerables del Pacífico.
Mirada hacia el futuro
La coalición de países surgida de Santa Marta deberá ahora liderar medidas nacionales ambiciosas y avanzar en espacios internacionales como la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. La próxima cita será en Tuvalu en abril de 2027, organizada junto con Irlanda, donde Greenpeace espera que el impulso se traduzca en implementación real.
La Cumbre de Santa Marta marca un punto de inflexión: por primera vez, la comunidad internacional debatió directamente sobre cómo abandonar los combustibles fósiles. Greenpeace celebra el avance, pero insiste en que los compromisos deben transformarse en políticas concretas y financiación justa para garantizar una transición energética que proteja tanto a la biodiversidad como a las comunidades humanas.



