En un evento paralelo oficial organizado por la Federación Mundial para los Animales (WFA) en la COP30 de Belém, Brasil, el embajador Tadeous T. Chifamba, en representación de la ministra de Medio Ambiente, Clima y Vida Silvestre de Zimbabue, Dra. Evelyn Ndlovu, anunció que los líderes africanos acordaron sentar las bases para una Declaración Mundial sobre la Vida Silvestre para la Acción Climática, que será presentada en la COP31 el próximo año.
El anuncio contó con el respaldo del embajador Lamin B. Dibba, representante permanente de Gambia ante la ONU, en nombre del ministro de Medio Ambiente, Cambio Climático y Recursos Naturales, Rohey John Manjang.
Compromiso político desde la Unión Africana
El respaldo a esta iniciativa se acordó en la cumbre inaugural de la Unión Africana sobre biodiversidad, celebrada en Botsuana en noviembre, donde los Jefes de Estado adoptaron la Declaración de Gaborone de los Líderes Africanos sobre la Biodiversidad.
En su párrafo 44, los líderes se comprometieron a:
“Respaldar la Agenda y la Declaración de Vida Silvestre para la Acción Climática y hacer un llamamiento al resto del mundo para que apoye a África y sus recursos de vida silvestre en esta causa”.
Este compromiso refleja el creciente reconocimiento de que proteger la vida silvestre y restaurar los hábitats es una solución rentable y basada en la naturaleza para enfrentar el cambio climático, apoyando directamente los objetivos del Acuerdo de París.
El rol de la fauna en la acción climática
Los animales salvajes desempeñan funciones esenciales para la resiliencia de los ecosistemas y el secuestro natural de carbono:
- Elefantes, antílopes y grandes herbívoros: dispersan semillas, regeneran bosques y mantienen pastizales que fijan carbono en los suelos.
- Especies marinas y peces: sostienen ecosistemas de carbono azul en manglares y humedales costeros, que protegen las costas y almacenan carbono.
- Termitas: crean termiteros que extraen nutrientes y agua, permitiendo el establecimiento de especies arbóreas y la formación de hábitats resilientes.
Sin embargo, la fauna enfrenta amenazas crecientes: pérdida de hábitat, caza furtiva y comercio ilegal de especies, lo que exige una acción colectiva urgente. Estudios recientes revelan que África experimenta un colapso continental del ciclo de nutrientes y la dispersión de semillas, poniendo en riesgo tanto la biodiversidad como el sustento de millones de personas.

Voces en la COP30
El evento paralelo, titulado “De las sinergias a la acción: Los animales como eslabón perdido”, reunió a referentes internacionales como Tristan Tyrrell (Convenio sobre la Diversidad Biológica), la Dra. Ana Cristina Mendes de Oliveira (Universidad Federal de Pará), Tricia Croasdell (World Animal Protection) y el Dr. James Yeates (WFA).
- Embajador Chifamba:
“Las poblaciones de fauna silvestre saludables son motores de la estabilidad climática. Con esta nueva Declaración, los líderes africanos han dado un paso de gigante al reconocer a la fauna como aliada en la acción climática. Invitamos al mundo a apoyarnos en el camino hacia la COP31”.
- Embajador Dibba:
“En Gambia vemos cómo el cambio climático afecta a nuestra fauna y ecosistemas. El impacto socioeconómico es enorme: el turismo de naturaleza sostiene comunidades y empresas locales. Cuando la biodiversidad disminuye, perdemos resiliencia económica e identidad cultural”.
- Dr. James Yeates (WFA):
“Este anuncio es un triunfo para los animales. Protegerlos no es solo un acto de compasión, sino fundamental para el futuro del planeta”.
Proyección hacia la COP31 y la Agenda 2063
La próxima Declaración sobre la Vida Silvestre para el Clima se basa en los compromisos adquiridos en la 20ª Conferencia Ministerial Africana sobre el Medio Ambiente (AMCEN) en Nairobi y se alinea con la Agenda 2063 de la Unión Africana: El África que Queremos.
Este marco reconoce que los recursos naturales únicos de África —incluida su vida silvestre— deben ser protegidos y valorados para garantizar la resiliencia climática, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible.
El anuncio en la COP30 marca un hito político y ambiental para África, que busca posicionar la fauna silvestre como un componente esencial de la política climática global. La Declaración que se presentará en la COP31 representa una oportunidad histórica.



