El informe anual de WindEurope confirma que 2025 fue un año histórico para la energía eólica en Europa. Se instalaron 19,1 GW de nueva capacidad (17,2 GW terrestres y 2 GW marinos), elevando el total acumulado a 304 GW. Alemania encabezó el despliegue con 5,7 GW, consolidándose como la potencia eólica continental.
España, con 1,6 GW terrestres, entró en el top 5 europeo, mientras que otros países como Turquía (2,1 GW), Suecia (1,8 GW) y Francia (1,4 GW) también destacaron.
Casos destacados
- Lituania: instaló 759 MW, aumentando su capacidad en más del 40 % y logrando que el viento cubriera el 33 % de su demanda eléctrica. En un contexto geopolítico complejo, la eólica se convirtió en estrategia de soberanía energética.
- Alemania: no solo lideró en tierra firme, también puso en marcha nuevos aerogeneradores marinos, aunque el sector offshore tuvo su peor año desde 2016.
Eólica terrestre: motor del crecimiento
El 90 % de las nuevas instalaciones fueron en tierra firme. Con 17,2 GW añadidos en un solo año, la eólica terrestre marcó un récord histórico. Nueve países instalaron más de 500 MW, mostrando una expansión relativamente distribuida.
Eólica marina: un año débil
La eólica marina sumó solo 2 GW, afectada por retrasos en construcción. Reino Unido, Alemania y Francia fueron los únicos países que conectaron nuevos parques. Sin embargo, se espera un rebote en 2026, con varios proyectos en desarrollo listos para entrar en operación.

Perspectivas hacia 2030
Europa prevé instalar 151 GW adicionales entre 2026 y 2030, de los cuales 112 GW estarán dentro de la Unión Europea. Más de un tercio procederá del dinámico mercado alemán de eólica terrestre.
Obstáculos identificados por WindEurope
El informe advierte sobre tres grandes desafíos:
- Redes eléctricas insuficientes: la falta de infraestructura y las largas colas de conexión son el principal cuello de botella.
- Electrificación lenta: la industria, el transporte y la calefacción avanzan con lentitud en su transición, lo que limita la demanda necesaria para sostener nuevos proyectos.
- Tramitación administrativa: pese a medidas europeas para acelerar permisos, la mayoría de los Estados miembros no las aplican plenamente. La Comisión Europea inició procedimientos de infracción contra 26 de los 27 países.
Estabilidad regulatoria y riesgo financiero
WindEurope advierte que cambios precipitados en el mercado eléctrico o en el Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) podrían poner en riesgo miles de millones en inversiones. La transición energética requiere no solo ingeniería, sino también coherencia política y estabilidad regulatoria.
La energía eólica ya no es una promesa lejana: es una infraestructura estratégica para Europa. Con inversiones de 45.000 millones de euros y un ritmo récord de instalación, el viento se consolida como eje de competitividad industrial y seguridad energética. La cuestión es si las decisiones políticas permitirán que el sector avance a toda vela o si introducirán turbulencias en medio del mayor desafío energético de nuestro tiempo.



