El fenómeno climático conocido como El Niño está generando preocupación en los meteorólogos, quienes advierten sobre su potencial impacto en la Cordillera de los Andes. Este evento puede provocar variaciones significativas en las condiciones atmosféricas de la región, alterando los patrones de precipitaciones, las temperaturas y las nevadas. En consecuencia, se incrementa la probabilidad de que ocurran fenómenos climáticos extremos en diversas áreas de Sudamérica.
Impacto de El Niño en la Cordillera de los Andes
En ciertas cuencas cordilleranas, podría observarse una recuperación de la nieve acumulada, esencial para el suministro de agua durante los meses más cálidos. Sin embargo, la combinación de fuertes lluvias sobre la nieve ya presente podría acelerar el deshielo y aumentar el riesgo de inundaciones, advirtieron los especialistas.
A lo largo de la región andina en Argentina y Chile, se espera que El Niño genere un aumento en las precipitaciones en comparación con los años influenciados por La Niña. No obstante, los efectos no serán homogéneos en toda la región, según los expertos.
En el sector central de los Andes, especialmente entre Chile y el oeste de Argentina, es común que El Niño esté vinculado a un incremento en las precipitaciones durante el invierno y la primavera. Esto podría llevar a una mayor acumulación de nieve en las montañas, contribuyendo al llenado de embalses y mejorando la disponibilidad de agua para uso doméstico, agrícola y generación hidroeléctrica.
Por otro lado, el aumento de las lluvias también podría elevar el riesgo de deslizamientos de tierra, aludes y crecidas de ríos, especialmente si las precipitaciones son intensas y concentradas en periodos cortos.
El especialista Wilfran Moufouma Okia, jefe de la División de Servicios de Predicción Climática de la OMM, explicó que si bien los pronósticos estacionales pueden anticipar tendencias generales, no proporcionan detalles precisos sobre el comportamiento climático en ubicaciones específicas.
El monitoreo del El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es crucial para prever escenarios climáticos con meses de anticipación. Esto resulta vital para sectores como la agricultura, la gestión del agua y la protección civil, proporcionándoles información clave para la toma de decisiones.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, ha destacado que el calentamiento global está intensificando los impactos de fenómenos climáticos naturales como El Niño. Este calentamiento puede exacerbar eventos extremos, incluyendo lluvias torrenciales, inundaciones y olas de calor.
En resumen, aunque El Niño es un fenómeno natural, su interacción con el cambio climático puede intensificar sus efectos, subrayando la importancia de un monitoreo constante y un uso adecuado de la información climática disponible.



