Investigadores chinos han diseñado la célula solar de silicio más eficiente jamás medida, alcanzando una eficiencia certificada del 27,81 %.
El logro, publicado en Nature en 2025, fue verificado de manera independiente por el Instituto Alemán de Investigación de Energía Solar de Hamelin, consolidando un avance que redefine los límites de la energía solar.
La protagonista es una célula HIBC (Hybrid Interdigitated Back-Contact), que se acerca al techo teórico del silicio: el límite de Shockley-Queisser, situado en el 33,7 %. Hoy, las células comerciales rondan el 26 %, por lo que cada décima adicional representa un desafío técnico enorme.
El desafío del fill factor
El avance del equipo chino se centró en resolver un viejo problema: el fill factor (FF), indicador que mide la capacidad de una célula para aprovechar la electricidad que genera.
- Un FF bajo implica pérdidas de corriente por diseño interno o recombinación de cargas.
- Las células de alta eficiencia suelen tropezar en este punto, quedando en la teoría más que en la práctica.
La empresa Longi consiguió superar este obstáculo con una solución híbrida basada en dos innovaciones clave.
Dos avances decisivos
1. Contactos posteriores creados con láser
El equipo empleó un proceso láser que cristaliza el material de contacto, generando caminos ultraconductores para los electrones.
- Resultado: una corriente más estable.
- Fill factor excepcional: 87,55 %, un valor cercano al ideal para células de silicio de una sola unión.
2. Tratamientos superficiales avanzados e iPET
La segunda innovación fue la técnica iPET (in situ passivated edge technology), que pasiva los bordes de la célula, zonas especialmente vulnerables a pérdidas.
- Se redujo notablemente la recombinación de cargas.
- Se “silenciaron” fugas eléctricas que limitaban el rendimiento.

Certificación y próximos pasos
La certificación europea confirmó la eficiencia del 27,81 % en condiciones estrictamente controladas.
Los investigadores de Longi ya trabajan en dos frentes:
- Optimizar los contactos eléctricos para reducir aún más la resistencia interna.
- Refinar el proceso láser para que la tecnología pueda salir del laboratorio sin encarecerse.
El objetivo no es solo batir récords, sino lograr una tecnología escalable y asequible, capaz de producirse por millones y a precios razonables.
Impacto en la industria solar
China ha demostrado una enorme capacidad para escalar innovaciones fotovoltaicas, desde el PERC hasta el TOPCon. La pregunta ahora es si la tecnología HIBC podrá seguir el mismo camino.
Varias empresas europeas y asiáticas ya han comenzado a adaptar líneas piloto para evaluar los costes reales de producción.
Beneficios acumulativos de la eficiencia
Aunque las mejoras parecen incrementales, su impacto es enorme:
- Permiten abastecer más hogares y empresas sin instalar estructuras adicionales.
- Facilitan comunidades energéticas en zonas con espacio limitado.
- Reducen costes y aceleran la electrificación de industrias aún dependientes del gas.
- Preparan el terreno para tándems con perovskitas, donde las células HIBC podrían actuar como capa inferior y superar el 30 % de eficiencia total.
El récord de eficiencia alcanzado por la célula solar HIBC de Longi no es solo un triunfo técnico: es un paso hacia una energía solar más limpia, accesible y compatible con los límites del planeta.
Cada avance acerca la posibilidad de un futuro donde la electricidad renovable sea más abundante, económica y capaz de sostener la transición energética global.



