Cuba enfrenta apagones de más de 12 horas: carbón, paneles solares y éxodo masivo marcan la crisis energética

La crisis energética en Cuba no da tregua, en La Habana, los habitantes buscan alternativas para enfrentar los cortes eléctricos de hasta 12 horas diarias y la escasez de combustible. Algunos recurren a cocinas artesanales de carbón, otros a motos eléctricas y quienes pueden permitírselo instalan paneles solares.

En las carreteras periféricas, vendedores ofrecen carbón y braseros fabricados con tambores de lavadora. El precio de una bolsa de carbón vegetal alcanza los 2.600 pesos (5,25 dólares), cerca del 50% del salario medio cubano, lo que refleja el impacto económico de la crisis.

Un mercado en expansión

Comerciantes como Yurisnel Agosto confirman que nunca habían vendido tanto carbón. Antes sus clientes eran restaurantes, pero ahora son familias que compran varios sacos para cocinar en casa.

La demanda de paneles solares también se disparó: empresas privadas de instalación trabajan jornadas interminables para atender pedidos, incluso en instituciones como hogares de ancianos gestionados por la Iglesia católica.

Contexto económico y político

La crisis energética se agrava por múltiples factores:

  • Embargo de Estados Unidos, vigente desde hace más de 60 años.
  • Contracción económica del 5% en 2025, según el Centro de Estudios de la Economía Cubana.
  • Caída de Nicolás Maduro, que dejó a Cuba sin su principal proveedor de petróleo.
  • Reducción de suministros desde Venezuela y México, y presiones internacionales más severas.

Los cubanos recuerdan el “período especial” tras la caída de la Unión Soviética en 1991, y ahora enfrentan un escenario similar, con un deterioro profundo de la calidad de vida.

crisis energética
La crisis energética en Cuba impacta la vida diaria.

Consecuencias más severas de la crisis energética en Cuba

  • Apagones y servicios básicos: fallas en plantas termoeléctricas afectan el suministro de agua y la conservación de alimentos.
  • Colapso en el sector salud: hospitales operan de forma limitada, con riesgo en equipos de urgencia.
  • Transporte y turismo paralizados: cancelación de venta de combustible, cierre de hoteles y reducción de vuelos internacionales.
  • Crisis social y económica: un éxodo histórico de 1,5 millones de habitantes en cinco años, equivalente al 13% de la población.
  • Impacto educativo: escuelas y universidades migran a modalidades virtuales para reducir consumo eléctrico.

Respuestas y resiliencia

La población busca soluciones inmediatas: carbón para cocinar, baterías de litio, motos eléctricas y paneles solares. Empresas privadas y organizaciones religiosas han asumido un rol clave en la instalación de sistemas solares, mientras el gobierno facilita importaciones para aliviar la crisis.

La crisis energética en Cuba refleja una combinación de factores internos y externos que han paralizado sectores clave y deteriorado la vida cotidiana. La respuesta ciudadana muestra resiliencia y creatividad, pero también evidencia la urgencia de soluciones estructurales y cooperación internacional para evitar un colapso mayor.

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

La capacidad renovable alcanzó el 49,5 % del total mundial en 2025: un récord histórico según una agencia internacional

Descubre la creciente capacidad renovable, alcanzando 5,2 TW en 2025, un paso hacia la electrificación global en 2035.

Innovador método en EE.UU. convierte polietileno en gasolina y diésel usando aluminio, reduciendo energía y residuos

EE.UU. convierte polietileno en gasolina usando aluminio, un avance que podría reducir la dependencia del petróleo, aunque el CO2 sigue siendo un problema.

Biometano en Costa Rica: potencial para descarbonizar el transporte pesado y fomentar la economía circular

El biometano se posiciona como clave en la descarbonización del transporte en Costa Rica, aprovechando residuos orgánicos para reducir emisiones.

Brasil enfrenta desafíos eléctricos por sobreproducción renovable: 4.021 MW desconectados en 2025, pérdidas millonarias

Brasil enfrenta un reto por la sobreproducción de energía renovable y estudia reforzar las plantas térmicas para mantener la estabilidad eléctrica.