Aunque el 92 % de la población mundial cuenta con acceso básico a la electricidad, más de 666 millones de personas aún viven sin este servicio esencial, de acuerdo con el informe Seguimiento del ODS 7: Informe de Progreso Energético 2025.
La región más afectada es África subsahariana, que concentra 18 de los 20 países con mayores déficits de acceso eléctrico a nivel global.
El estudio fue elaborado por las agencias responsables de monitorear el avance del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 —la AIE, IRENA, UNSD, Banco Mundial y la OMS— y busca ofrecer una visión integral sobre el estado del acceso a la energía, la eficiencia energética, las fuentes renovables y los flujos de financiación internacional.
Renovables distribuidas, clave para zonas remotas
El informe destaca el papel de las energías renovables distribuidas, como minirredes y sistemas solares aislados, como herramientas viables para cerrar brechas en regiones rurales y de bajos ingresos, donde la expansión de redes convencionales es más costosa o inviable.
Si bien desde 2015, unos 310 millones de personas accedieron a electricidad, con avances notorios en Asia Central y Meridional —que redujo su brecha de 414 millones en 2010 a solo 27 millones en 2023—, la desigualdad regional persiste. En África subsahariana, el acceso sigue estancado y representa el 85 % de la población mundial aún sin conexión eléctrica.
La región también registra un rezago en infraestructura: la capacidad instalada de energías renovables per cápita es de solo 40 vatios, frente a más de 1.100 vatios en los países desarrollados.
Cocina limpia: una deuda silenciosa en la agenda energética
El documento alerta sobre el acceso limitado a tecnologías limpias para cocinar, uno de los indicadores más críticos del ODS 7. Más de 2.000 millones de personas en el mundo dependen todavía de leña, carbón vegetal o residuos orgánicos para cocinar, lo que implica:
- Riesgos severos para la salud por inhalación de humo en espacios cerrados
- Mayor presión sobre recursos forestales
- Altas emisiones de gases contaminantes
En África subsahariana, cuatro de cada cinco familias carecen de cocinas limpias, y la cifra de personas sin acceso sigue creciendo a un ritmo de 14 millones al año.
Avances financieros, pero aún insuficientes
Entre las señales positivas, el informe subraya que los flujos financieros internacionales hacia la energía limpia en países en desarrollo crecieron por tercer año consecutivo, alcanzando los 21.600 millones de dólares en 2023. La capacidad renovable per cápita en estas naciones llegó a un récord de 341 vatios, más del doble que en 2015.
Francesco La Camera, director general de IRENA, celebró el crecimiento reciente, pero enfatizó que «debemos acelerar el progreso para cerrar las brechas de acceso y fortalecer la cooperación internacional».
Recomendaciones: financiamiento justo y acción coordinada
Para consolidar lo logrado y evitar retrocesos, el informe propone:
- Reformas en los préstamos multilaterales y bilaterales
- Mayor disponibilidad de capital público y donaciones
- Instrumentos para mitigar el riesgo y atraer inversión privada
- Planificación energética nacional robusta y normativa actualizada
El informe concluye que sin un compromiso firme y sostenido, las metas del ODS 7 no se alcanzarán para 2030, y millones seguirán privados de condiciones básicas de vida.



