domingo, octubre 2, 2022

Estos son todos los autos eléctricos que se fabrican en Argentina

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Entre las tendencias que vienen marcando al 2022 está lo que parece ser el inicio del camino de la movilidad eléctrica de industria nacional. En el marco de una reconfiguración global del mercado automotor, que apunta a eliminar la producción de vehículos que usan combustibles fósiles, en la Argentina los autos eléctricos presentaron en el primer semestre del año un aumento del 28,7% con respecto al mismo período del 2021.

Es en este contexto en el que nacieron propuestas como la de Tito, de la empresa puntana Coradir, una de las marcas que registró más ventas en el sector eléctrico automotor en los últimos meses; y otros proyectos de vehículos completamente eléctricos fabricados en el país. Entre ellos, el Volt, el Sero Electric, y el CR2.

Tito: la prueba del éxito

El modelo estrella de la empresa de San Luis agotó todas sus preventas y se posicionó en el puesto 25 de los vehículos livianos más vendidos en julio, según datos del reporte publicado por el Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (SIOMAA).

Tito viene en dos versiones, con una gama de seis variantes. Puede elegirse entre la versión de tres o cinco puertas (este último a su vez trae dos alternativas de batería, que permiten una autonomía de 100 o de 300 km) y con o sin aire acondicionado.

El citycar está construido con chasis de acero y carrocería de chapa autoportante; cuenta con una batería de litio de 8kwh (o 21kwh en el modelo tope de gama) que permite un total de 2000 ciclos de carga. El motor eléctrico es de 4.5kW de potencia, y alcanza una velocidad máxima de 65 km/h.

En lo que respecta a los precios, la unidad base de tres puertas está a U$S17.000, y el modelo más completo alcanza los U$S23.350.

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Volt: electromovilidad cordobesa


El origen de Volt Motors está en Falda del Carmen, Córdoba, donde la empresa homónima hoy produce y comercializa tres modelos eléctricos, el Z1, el W1, y el E1, de los cuales solo los dos últimos están homologados para usarse en la vía pública.

El W1 es un utilitario, y el E1 es un auto apto para dos personas adultas y dos niños. En ambos casos se habla de modelos hechos con elementos de fibra de carbono, con una batería de entre 10kwh y 20kwh. Cuentan con una autonomía de entre 200 y 250 km, su carga total dura 10 horas y alcanzan una velocidad máxima de 105 km/h.

El arco de precios de la firma cordobesa oscila entre los U$S15.000 para las unidades de baja gama, hasta U$S25.000 para los modelos más avanzados. Las ventas se concretan a únicamente a través del sitio web oficial y se entregan en la provincia de origen.

Sero Electric: crecer sin prisa y sin pausa


Se trata de un proyecto que se inspiró en una serie de prototipos italianos hace más de una década, y hoy es una empresa con planta en Castelar, que fabrica cuatro modelos homologados para circular en la vía pública.

Con una integración local del 80%, y un 20% restante importado, las unidades están habilitadas en la categoría moto vehículo, con un límite de velocidad de 50 km/h. Alejandro Bustamante, distribuidor de la marca explica que los Sero Electric están pensados para tener a las empresas de clientes, y llegan como una oportunidad para bajar costos. “Las empresas privadas de reparto gastan el 65% menos mensualmente que con un auto convencional. Pueden cargar hasta 300 kilos”.

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Las distintas versiones de los biplaza de Sero Electric cuentan con una autonomía que oscila entre los 40 y 100 km, dependiendo del pack de baterías elegido, que pueden ser de plomo o larga duración. La velocidad máxima es de 50 km/h.

En cuanto a precios, el Sero Electric más barato sale $3.040.750 o $3.205.750 dependiendo de la batería; mientras que el más caro, cuesta $3.450.000 o $3.615.000. Hoy, la firma cuenta con siete puntos de venta en todo el país.

CR2: la promesa de Hamelbot


Para finalizar el listado de citycars eléctricos de industria nacional llega el CR2 en agosto, fabricado por Hamelbot, el emprendimiento dedicado al área de movilidad sostenible y robótica dentro de la compañía Faniot, con planta en Misiones. Según el director ejecutivo de Hamelbot, Martín Gonzalo Bueno, cerca del 95% de las piezas son hechas en la Argentina, salvo los motores que son importados.

Se trata de un biplaza urbano eléctrico de 2,51 metros de largo por 1,66 metros de ancho, construido sobre una base de fibra de carbono y vidrio. Cuenta con baterías Ion litio de 60V que pueden ser recargadas directamente desde un tomacorriente doméstico o en las estaciones de carga Hamelbot, y permiten una autonomía de 150 km. El tiempo de carga a 220V es de seis horas. Cuenta con un motor AC trifásico de inducción de 60kW y una potencia máxima y 190 Nm; alcanza una velocidad máxima de 60 km/h.

La venta oficial del modelo pensado para tareas vinculadas a la vigilancia, el turismo y el traslado dentro de predios comenzaría a fines de agosto, con un precio de $1.900.000. Desde Hamelbot confirman que CR2 ya cuenta con 120 reservas, y se ofrece actualmente en modalidad de preventa en Córdoba, provincia de Buenos Aires, y San Luis.

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Ventajas y desventajas del citycar eléctrico

Entre los beneficios prácticos de un vehículo eléctrico están el bajo costo de mantenimiento y la facilidad de recarga. De acuerdo con las marcas, el costo de cargar una batería es 10 veces más barato que llenar el tanque de nafta. Además del dato de que, en varios casos, la carga puede realizarse como la de un electrodoméstico de 220V.

Por otro lado, se ahorra en patente, considerando que en muchas ciudades -como en CABA- están exentos; y en service, ya que, aunque debe hacerse una revisión, los gastos de mantenimiento se limitan al chequeo de los frenos, amortiguadores y neumáticos.

Daniel Parodi, presidente de Volt Motors, resalta que el auto eléctrico opera con un costo 90% menor al de un auto tradicional, principalmente porque no tiene fluidos ni peso. “Casi no hay que cambiar cubiertas. Mientras un auto normal maneja en general entre 2000 y 3000 piezas móviles, Volt tiene 200″.

Entre las desventajas figura el hecho de que el desarrollo de la movilidad eléctrica de industria nacional todavía se encuentra en una etapa muy inicial en la Argentina. El hecho de que estén homologados únicamente para circular en la ciudad limita la movilidad y deja afuera la posibilidad de circular en rutas y autopistas. Por otro lado, la carga de las baterías sigue siendo lenta, en comparación con la carga de combustibles tradicionales.

Así y todo, adoptar una solución de movilidad eléctrica es parte del cambio de era y fomenta la sostenibilidad made in Argentina, un doble valor desde una perspectiva presente y futura, según resaltan sus impulsores.

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