El auto a nafta está viviendo sus últimas décadas de dominio y los vehículos eléctricos o híbridos comienzan a aparecer como favoritos.
Después de más de un siglo reinando en el transporte personal, la industria automotriz atraviesa una transformación sin precedentes.
Este giro está impulsado por el cambio climático y el agotamiento de recursos fósiles.
China lidera la revolución de los vehículos eléctricos
China se consolidó como el líder indiscutido del mercado de movilidad verde.
En 2024 registró más de 9 millones de ventas de vehículos eléctricos.
Esto representa más del 55% del total mundial, según la Agencia Internacional de Energía.
El éxito chino se debe a una amplia oferta de modelos accesibles, redes de carga en expansión y políticas de subsidios.
Marcas locales como BYD, NIO, Xpeng y Geely dominan el mercado.
Sin embargo, las internacionales Tesla, Volkswagen y BMW también tienen presencia significativa.

Europa apuesta por un futuro sin combustión
El continente europeo ocupa el segundo lugar con 3,2 millones de coches eléctricos vendidos el año pasado.
Noruega, Suecia y Países Bajos encabezan la adopción en términos porcentuales, mientras que Alemania lidera en volumen absoluto.
La Unión Europea mantiene su plan de prohibir la venta de autos a combustión a partir de 2035.
Reino Unido y Francia completan el podio de los mercados más relevantes del continente.
Estados Unidos acelera la electrificación
Las ventas estadounidenses superaron los 1,4 millones de unidades, impulsadas por Tesla, Ford, GM y Rivian.
Los créditos fiscales y programas de respaldo a la producción de baterías fortalecen el crecimiento del sector.
América Latina: un mercado en desarrollo
La región todavía representa una fracción mínima del mercado global.
Sin embargo, Brasil, México, Chile y Colombia experimentan un crecimiento sostenido gracias a incentivos fiscales y la llegada de modelos chinos más accesibles.

Por qué el auto a nafta pierde terreno contra los vehículos eléctricos
Los vehículos de combustión enfrentan críticas severas por los contaminantes que desprenden y su impacto climático.
La falta de recursos petroleros se suma a los desafíos del sector.
En contraste, los vehículos eléctricos ofrecen cero emisiones, una huella de carbono reducida, costos operativos más bajos y mantenimiento más sencillo.
Aunque el precio inicial sigue siendo más elevado, esta brecha se reduce cada año.
Durante décadas, el motor de combustión dominó gracias a su amplia autonomía (entre 480 y 640 km por tanque), repostaje rápido y menor costo de compra inicial.
Sin embargo, estas ventajas se están disolviendo. Los nuevos modelos eléctricos ofrecen autonomías cada vez mayores y la infraestructura de carga se expande rápidamente en todo el mundo.
En este escenario, la Agencia Internacional de Energía proyecta que, para 2030, uno de cada tres vehículos nuevos vendidos en el mundo será eléctrico.
Esta cifra marca un cambio histórico en la forma de movernos.



