En los campos al sur del río Colorado, en Río Negro, la sequía, la nieve y los incendios obligan a repensar la producción para que los animales sobrevivan en condiciones extremas. Este escenario, común en grandes áreas de la Patagonia, fue el punto de partida para que Juan Andrés Balogh, productor de Idevi en Valle Inferior y licenciado en Comercio Exterior, encontrara en el forraje verde hidropónico una solución innovadora.
El forraje hidropónico: alimento fresco todo el año
El forraje verde hidropónico ofrece alimento fresco y nutritivo los 365 días del año, incluso en superficies mínimas y con muy poca agua. En campos arrasados por incendios o cubiertos de nieve, contar con una ración diaria de pasto fresco es casi como encontrar agua en el desierto.
Balogh comenzó a experimentar con este sistema en 2021, cuando una sequía lo obligó a vender gran parte de su producción. Con apenas cuatro bandejas diarias de pasto fresco y el poco forraje disponible en la chacra, logró mantener a flote su emprendimiento.
De la crisis a la innovación tecnológica
La pandemia de Covid-19 lo había llevado a cerrar un negocio de alarmas domiciliarias y a reinventarse en el campo familiar. La sequía posterior lo empujó a buscar alternativas, y el forraje hidropónico se convirtió en su salvavidas.
Con el tiempo, Balogh incorporó tecnología y robótica al módulo de forraje, aumentando su eficiencia y garantizando producción durante todo el año. Cuando los subsidios a la energía se redujeron, encontró otra salida: diseñó un sustrato propio elaborado con bagazo de cerveza, que ya utilizaba para alimentar a los chanchos. Este producto, patentado, demostró gran retención de humedad y resistencia a temperaturas extremas.

Reconocimientos y apoyo institucional
El emprendimiento obtuvo reconocimiento en 2023 al ganar el concurso del Banco Patagonia en Río Negro. En 2025, Balogh representó a la provincia en Emprendimientos Argentinos, donde llegó a la final como semifinalista destacado.
El Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, a través de su área de Agricultura, acompañó el crecimiento del proyecto con dos financiamientos clave, impulsando su expansión y sostenibilidad.
Producción eficiente y adaptable
El sistema de forraje hidropónico se diferencia del cultivo hidropónico de verduras:
- Produce entre 30 y 45 kilos diarios de pastura tierna y rica en proteínas.
- Requiere apenas 200 litros de agua semanales.
- Funciona en condiciones extremas, desde -22 °C hasta más de 40 °C.
Esta estabilidad lo convierte en una herramienta estratégica para zonas castigadas por el clima, donde la pérdida de animales puede significar años de esfuerzo desperdiciados. Además, reemplaza parte del rollo tradicional, que suele ser costoso y de baja calidad en años secos.
Proyección internacional
La iniciativa ya promete trascender fronteras. Un productor brasileño con ganadería en Arabia Saudita negocia para implementar este sistema en sus campos del suroeste asiático, llevando un módulo desde Viedma.
El emprendimiento de Juan Andrés Balogh demuestra cómo la innovación y la resiliencia pueden transformar la producción ganadera en la Patagonia. El forraje hidropónico no solo garantiza alimento fresco y nutritivo en condiciones extremas, sino que también abre la puerta a un modelo más sostenible, eficiente y exportable.



