La inteligencia artificial está revolucionando la predicción de desastres naturales, permitiendo anticipar incendios e inundaciones con días de antelación. La capacidad de predecir estos eventos representa un cambio significativo en la gestión de emergencias, que ahora se basa en datos precisos, modelos avanzados y aprendizaje automático.
Importantes empresas tecnológicas, como Google, junto con investigadores en España, están liderando esfuerzos globales para prever incendios e inundaciones.
Los avances ya son evidentes: se pueden anticipar inundaciones con hasta 24 horas de anticipación y prever temporadas de incendios con meses de antelación.
Mediante el uso de sistemas de aprendizaje automático, se analizan vastas cantidades de datos de satélites, estaciones meteorológicas e históricos para pronosticar catástrofes.
Estas plataformas globales pueden alertar con siete días de anticipación sobre inundaciones fluviales, impactando positivamente a millones en áreas vulnerables.
IA predice incendios
Además, herramientas innovadoras utilizan inteligencia artificial para prever inundaciones repentinas en ciudades con un margen de al menos 24 horas, ofreciendo así una respuesta rápida ante estos eventos.
Desde Google hasta universidades españolas, la IA se está convirtiendo en un radar global que permite prever desastres naturales, transformando la manera en que se gestionan los riesgos.
Google ha desarrollado Groundsource, una metodología que utiliza inteligencia artificial para convertir información pública en datos estructurados de alta calidad, lo cual permite prever inundaciones urbanas repentinas con un día de anticipación.
Este sistema también podría aplicarse a deslizamientos de tierra, olas de calor y otros fenómenos extremos.
En España, la Universidad de Murcia ha creado un modelo basado en aprendizaje automático para anticipar incendios forestales, prediciendo anomalías con hasta cuatro meses de anticipación y una eficacia del 70 % en áreas de alto riesgo.
Este modelo analiza variables climáticas para determinar si una temporada de incendios será más intensa de lo habitual.
En un caso específico, el sistema predijo con hasta un 100 % de probabilidad una anomalía de incendios en agosto pasado, lo que efectivamente ocurrió.
Aunque el sistema aún no puede identificar ubicaciones exactas con precisión, logra detectar tendencias significativas, como ocurrió en el noroeste de España.
Según Miguel Ángel Torres de la UAH, prever un incendio no lo evita, pero permite mitigar sus efectos.
A pesar de estos avances, se reconocen limitaciones como la falta de recursos para escalar estos sistemas y la necesidad de mayor precisión geográfica en tiempo real. Sin embargo, la tendencia es clara: la IA está destinada a ser cada vez más precisa y útil.
En resumen, la inteligencia artificial se está consolidando como una herramienta vital en la lucha contra los efectos del cambio climático.
Aunque persisten desafíos técnicos y de implementación, su capacidad para salvar vidas y reducir pérdidas económicas es cada vez más evidente a nivel global.



