La reforestación con drones se consolida como una de las herramientas más prometedoras para la conservación de la flora nativa en Argentina.
En una iniciativa conjunta, Unitán y ReForest Latam pusieron en marcha el primer proyecto de regeneración natural asistida en las provincias de Chaco (Pampa Almirón) y Formosa (Villa 213).
Tecnología de precisión para restaurar bosques degradados
El proyecto incorpora una tecnología innovadora que combina drones de siembra de alta precisión con cápsulas biotecnológicas diseñadas para potenciar la germinación y el desarrollo de especies en condiciones adversas.
Este sistema acelera los tiempos de ejecución y permite intervenir en áreas remotas, imposibles de alcanzar con métodos convencionales, lo que lo convierte en una herramienta ideal para enriquecer y restaurar bosques degradados.
“Estos desarrollos pueden dar una potencialidad enorme para avanzar más rápido en los procesos de forestación”, afirmó Gustavo Ferrer, asesor legal de Unitán, en diálogo con AgroProfiles Radio.
Cápsulas inteligentes y monitoreo con IA
Los drones lanzan cápsulas que contienen semillas, fertilizantes y todos los elementos necesarios para iniciar el proceso de crecimiento.
El procedimiento incluye controles periódicos mediante inteligencia artificial: cada 90 días se evalúa la evolución de la siembra, la adaptación al entorno y la respuesta del sustrato. Esta tecnología permite bajar costos, escalar el proceso y garantizar resultados verificables.
La empresa aliada Latam Forest ya probó este método en unas 400 hectáreas de Pampa Almirón y Villa 213, con resultados positivos que podrían convertirlo en un modelo replicable a gran escala.

Impacto ambiental y certificación de carbono
El modelo de Regeneración Natural Asistida está científicamente validado y busca generar un impacto ambiental positivo y duradero.
Entre sus beneficios se destacan:
- Recuperación de biodiversidad y aparición de nuevas especies.
- Fortalecimiento de ecosistemas diversificados.
- Obtención de certificados de bonos de carbono, clave en la transición hacia prácticas productivas sustentables.
“No sólo es forestar, es demostrar el impacto positivo en el ambiente y en la biodiversidad”, subrayó Ferrer.
Articulación público-privada para escalar el modelo
Ferrer enfatizó que el sector privado puede dar los pasos iniciales en innovación, pero que el Estado es clave para darle escala. La política pública permitiría masificar las prácticas, llegar a más productores y consolidar una estrategia provincial de reforestación sustentable.
Recordó antecedentes exitosos de colaboración, como el trabajo del INTA en la mejora genética del algodón en Sáenz Peña, que demuestran el potencial de la articulación institucional para transformar matrices productivas completas.
Convivencia con otras actividades productivas
El proyecto plantea que el cultivo forestal puede convivir con la ganadería y otras actividades económicas, generando beneficios ambientales y económicos.
En Corrientes, por ejemplo, casi el 50 % de las forestaciones están integradas con ganadería, un modelo que podría replicarse en Chaco y Formosa.
La reforestación con drones abre una nueva etapa para la forestación en Argentina, combinando innovación tecnológica, impacto ambiental positivo y oportunidades de desarrollo económico.
Si el sector privado y el Estado logran alinear esfuerzos y políticas a largo plazo, el modelo puede escalar y transformar la región, garantizando un futuro más competitivo y sustentable para Chaco y Formosa.



