A pocos días del inicio de la cumbre climática COP30 en Belém, Brasil, la Unión Europea (UE) logró el consenso necesario para presentar allí sus objetivos climáticos.
Los ministros de Medio Ambiente acordaron reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 90% para 2040.
El plan, propuesto desde hace tiempo por la Comisión Europea, fue aprobado en una reunión de última hora y se presentará en la COP30.
Estos objetivos climáticos sirven como base para cumplir con las reducciones de emisiones que el bloque debe alcanzar para 2035 según el Acuerdo de París.
Así, la UE busca reducir sus emisiones entre un 66,25% y un 72,5% para 2035, tomando como referencia los niveles de 1990.
Este compromiso marca un paso significativo en la lucha contra el cambio climático.

Los nuevos objetivos climáticos de la UE, ante la sombra del Acuerdo de París
En el Acuerdo de París de 2015, los líderes mundiales se comprometieron a limitar el aumento de la temperatura media global por debajo de los 2 grados Celsius y mantenerla en 1,5 grados.
Además, los países acordaron renovar sus objetivos climáticos cada cinco años.
Sin embargo, el último plazo para presentar planes venció a principios de 2025.
Y tanto la UE como otros grandes emisores, incluyendo a China, no cumplieron con la fecha establecida para sus objetivos climáticos.
Mientras tanto, las emisiones derivadas de la combustión de carbón, gas y petróleo siguen provocados cambios extremos en el clima.
Esto se traduce en aumentos de sequías, inundaciones, tormentas y olas de calor extremas.

Alerta en la COP30: pocos países presentaron sus objetivos ambientales
Hasta la fecha, poco más de un tercio de los 195 países presentó formalmente sus objetivos climáticos, incluyendo a la mayoría de la UE.
Esto representa algo más del 60% de las emisiones globales, según analistas del Instituto de Recursos Mundiales (WRI).
El secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó que si se implementan los planes climáticos presentados para 2035, las proyecciones de aumento de temperatura se reducirían de 2,6 grados Celsius a 2,3.
«Los compromisos actuales siguen apuntando a un colapso climático«, afirmó Guterres en un video reciente.
Y agregó que es «inevitable» exceder temporalmente los 1,5 grados.
Sin embargo, el líder de la ONU señaló que esto «no es motivo para rendirse», sino «para intensificar los esfuerzos y acelerar el ritmo». «
El objetivo de 1,5 grados para finales de siglo sigue siendo nuestra meta principal», añadió.
Avances insuficientes en la transición energética
«La transición está en marcha, se están logrando avances», afirma Melanie Robinson, directora del programa global de clima, economía y finanzas del WRI.
Cita como ejemplo la inversión en energía solar, vehículos eléctricos y financiación climática.
No obstante, Robinson advierte que no se está haciendo con la suficiente rapidez. «Los líderes deben acordar una respuesta global decisiva para retomar el rumbo», señaló.
La experta sugiere que los países deberían reafirmar el objetivo de 1,5 grados, acelerar las estrategias sectoriales para la reducción de emisiones y despejar el camino hacia cero emisiones netas.



