Un nuevo informe técnico confirma la presencia de aluminio, cobre y arsénico en peces del dique Cuesta del Viento, en el norte de San Juan proveniente de la minería. Los análisis realizados por la Universidad Nacional de Cuyo detectaron concentraciones alarmantes en hígado y branquias de los pejerreyes muertos:
- Aluminio: hasta 2.464 mg/kg en hígado.
- Cobre: 49 mg/kg.
- Arsénico: 14 mg/kg.
- Cadmio: más de 5,7 mg/kg.
Los biólogos concluyen que la mortandad masiva registrada en noviembre de 2025 se debe a una exposición crónica a metales y metaloides presentes en el sistema acuático, descartando la hipótesis oficial de falta de oxígeno.
Contaminación sostenida
El estudio comparó datos de agua entre 2005 y 2026 y halló un incremento exponencial de aluminio y boro en el río Jáchal. El aluminio pasó de 0,1 mg/l en 2005 a 7,4 mg/l en 2026, un aumento del 7.400 %. El arsénico aparece como el contaminante más persistente y extendido.
Los investigadores señalan al río La Palca como corredor hidrológico que transfiere los metales desde la mina Veladero hacia el resto de la cuenca. Cabe recordar que 2005 coincide con el inicio de la explotación del yacimiento.

Derrames y antecedentes
La mina Veladero, operada por Barrick Gold y Shandong Gold, acumula al menos nueve derrames químicos en 15 años. El más grave ocurrió en 2015, cuando se reconoció el derrame de más de un millón de litros de agua con cianuro que afectó cinco ríos y el mismo dique Cuesta del Viento.
La ONU advirtió que la falta de acción del Gobierno y la empresa “pone en grave peligro a las comunidades y al medio ambiente”. Sin embargo, ninguna persona ni autoridad fue condenada por los hechos.
Impacto en la salud y el consumo
Los análisis revelaron que los músculos de los peces también contienen metales por encima de los límites fijados por el Senasa:
- Aluminio: hasta 545 mg/kg (límite: 250 mg/kg).
- Cobre: más de 15 mg/kg (límite: 10 mg/kg).
- Arsénico: presente en niveles superiores a lo permitido.
Pese a ello, no hubo advertencias oficiales para evitar el consumo de los peces, que forman parte de la dieta local y de la promoción turística del dique.
Denuncias y silencios
La Asamblea Jáchal No Se Toca denuncia complicidad de los gobiernos municipal, provincial y nacional. Reclaman que se incumple la ordenanza “Agua Segura”, que exige monitoreos periódicos de agua. En 2024 y 2025 casi no se realizaron análisis, pese a presupuestos millonarios.
Además, señalan censura en medios públicos como Radio Nacional, que impidió difundir los resultados. “Se nos niega el derecho humano al agua y a la justicia”, afirman los vecinos.
El caso Veladero expone un escenario de contaminación sostenida con metales pesados, impactos en la salud pública y falta de respuestas institucionales.
Mientras la mina sigue operando y recibe beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, la población de Jáchal denuncia que ha sido convertida en una zona de sacrificio.
Fuente: Tierra Viva Agencia de Noticias



