En estos días avanza la construcción de un barrio privado en Hudson, Berazategui, y despierta denuncias y polémica entre vecinos y ambientalistas.
Es que aseguran que se talaron masivamente árboles, clausuraron una calle pública y se oculta información por parte de la Municipalidad sobre el impacto real del emprendimiento.
Se trata del barrio Ayres de Hudson, con 134 viviendas proyectadas en 13 hectáreas adyacentes a las vías del ferrocarril Roca. Qué amenazas señalan.
Tala, saneamiento y amenazas al acuífero: las denuncias por el barrio privado de Hudson
Organizaciones como el Foro Regional en Defensa del Río de la Plata advierten que el emprendimiento se encuentra muy cerca de la Reserva de Biósfera Pereyra Iraola.
Además, indican que la franja intervenida debería funcionar como zona de amortiguación del ecosistema, tal como lo recomienda la UNESCO.

El proyecto no contempla conexión a la red pública de agua potable, por lo que se planea instalar un pozo central que extraería del acuífero Puelche, un recurso vital para la región.
Además, el sistema cloacal previsto derivaría efluentes a la red municipal, lo que podría sobrecargarla, y los desagües pluviales se descargarían directamente en el arroyo Baldovinos, aumentando la carga contaminante.
Según ambientalistas, no existe evidencia pública del Estudio de Impacto Ambiental obligatorio. En paralelo, se constató una deforestación acelerada, tras el «desvío» de infraestructuras como la calle Lisandro de la Torre.
En qué recursos impactaría
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Biodiversidad local: el desmonte y la intervención en áreas protegidas amenazan hábitats clave para especies nativas y para el equilibrio ecológico de la Reserva.
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Recursos hídricos: el uso intensivo del acuífero Puelche y la descarga de efluentes amenazan la calidad del agua, con potenciales consecuencias sanitarias para la población local.
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Transparencia y planificación urbana: la falta de información oficial genera preocupación sobre los estándares ambientales y de gestión urbana en proyectos futuros.
Vía legal y social: un llamado a frenar las obras
En este sentido, los orrganismos ambientales exigen:
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Detener las obras hasta contar con un Estudio de Impacto Ambiental completo y accesible.
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Revertir el cierre de calles públicas, un derecho de los vecinos y parte de la conectividad urbana.
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Preservar las zonas de amortiguación en torno a la Reserva Pereyra Iraola, esenciales para mantener la integridad del ecosistema.



