Según datos oficiales del Proyecto Prodes, vinculado al Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), la deforestación en la Amazonía Legal y el Cerrado brasileño disminuyó entre agosto de 2024 y julio de 2025.
La información fue divulgada por el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático (MMA) y representa un nuevo paso hacia la meta de deforestación cero para 2030.
Amazonía: tercera tasa más baja desde 1988
La Amazonía registró una reducción del 11,08 % respecto al período anterior, con 5.796 km² deforestados, la tercera cifra más baja de la serie histórica. Es el tercer año consecutivo de descenso, consolidando una tendencia positiva en la región.
“Estos resultados confirman que la agenda ambiental es prioritaria y transversal en el gobierno”, afirmó la ministra Marina Silva.
Cerrado: segundo año de descenso tras cinco de aumento
En el bioma del Cerrado, la deforestación cayó un 11,49 %, con una tasa oficial de 7.235,27 km².
La región de Matopiba —que incluye Maranhão, Tocantins, Piauí y Bahía— concentró el 78 % del total deforestado, siendo Maranhão (28 %) y Tocantins (21 %) los estados más afectados.

Estados con mayores avances y focos críticos
Entre los estados amazónicos, se destacan:
- Tocantins: mayor caída proporcional (62 %)
- Amapá: reducción del 42 %
- Roraima: descenso del 37 %
- Rondônia: caída del 33 %
- Acre: reducción del 27 %, consolidando tendencia desde 2021
- Maranhão: descenso del 26 %
- Amazonas: caída del 16,93 %
Sin embargo, Mato Grosso mostró un aumento del 25,05 %, atribuido a grandes incendios forestales y procesos de degradación progresiva que amenazan la funcionalidad ecológica del bosque.
“Aunque haya disminuido la deforestación, preocupa el incremento del área degradada por incendios”, advirtió Cláudio Almeida, coordinador del Programa BiomasBR del INPE.
Monitoreo satelital: clave para la acción ambiental
La ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Luciana Santos, destacó el papel del INPE y sus sistemas de monitoreo de precisión como herramientas fundamentales para la prevención y combate de la deforestación.
“La excelencia del INPE nos permite comprender el territorio y respaldar acciones efectivas”, señaló Santos.
Compromiso climático y desarrollo sostenible
La reducción de la deforestación es esencial para que Brasil:
- Contribuya al enfrentamiento del cambio climático global
- Proteja su biodiversidad y recursos hídricos
- Impulse un modelo de desarrollo económico sostenible
“Combatir la deforestación es condición para el desarrollo con justicia ambiental”, reafirmó Marina Silva.
Brasil avanza en la consolidación de una política ambiental basada en evidencia científica, monitoreo satelital y articulación institucional, aunque persisten desafíos en territorios vulnerables.
La meta de deforestación cero para 2030 exige mantener el rumbo, fortalecer la gobernanza y ampliar la participación comunitaria.



