En mayo y junio de 2026, la Universidad del Sur de Florida (USF) y la NOAA confirmaron que la biomasa de sargazo medida por satélite alcanzó niveles históricos, superando todos los registros desde que existen monitoreos sistemáticos.
La llamada Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico, que se extiende desde África hasta América, ha cubierto amplias zonas del Caribe, el Golfo de México y Florida, afectando turismo, pesca y comunidades costeras.
El sistema Sargassum Watch estimó que en mayo flotaban más de 40 millones de toneladas métricas, cubriendo el 4% de la superficie oceánica regional.
Factores que explican el récord
Según la USF y la NOAA, el fenómeno responde a una combinación de:
- Aumento de la temperatura superficial del mar.
- Exceso de nutrientes vertidos por el río Amazonas.
- Corrientes y vientos favorables que intensifican la proliferación.
- Cambio climático y actividad humana, que incrementan la descarga de fertilizantes y materia orgánica.
Impactos ambientales y sanitarios
El sargazo cumple un rol ecológico en alta mar, sirviendo de refugio para peces, tortugas y aves. Sin embargo, en las costas genera problemas:
- Liberación de sulfuro de hidrógeno, gas irritante con olor a huevo podrido, que afecta a personas con asma o enfermedades respiratorias.
- Concentración de metales pesados y microplásticos, lo que representa riesgos adicionales para la salud y el ambiente.
- Alteración del equilibrio natural y pérdida de acceso recreativo a las playas.
Consecuencias económicas
- En México, la SEMAR recolectó más de 91.000 toneladas en 2025, y en 2026 los arribos comenzaron antes y con mayor intensidad. El costo anual de limpieza supera los 150 millones de pesos.
- En Florida, condados como Miami-Dade y Broward despliegan operativos diarios de limpieza y emiten advertencias a turistas.
- Hoteles y operadores turísticos reportan cancelaciones y reducción de visitantes, afectando economías locales dependientes del turismo y la pesca artesanal.

Áreas más afectadas en 2026
- Costa este de Florida.
- Península de Yucatán (Quintana Roo), con alerta roja en 28 playas monitoreadas.
- Islas del Caribe: Jamaica, República Dominicana, Barbados y Guadalupe.
Respuestas y alternativas
Los gobiernos de Estados Unidos, México y el Caribe han implementado:
- Monitoreo satelital y reportes semanales de la NOAA y la USF.
- Embarcaciones sargaceras y brigadas de limpieza en México.
- Recomendaciones sanitarias para evitar contacto directo y limitar exposición.
- Exploración de usos alternativos: biocombustibles, fertilizantes y materiales de construcción, aunque bajo estrictos controles por contaminantes.
El verano de 2026 podría consolidarse como el periodo de mayor acumulación de sargazo desde el inicio de los registros. La situación exige cooperación internacional, vigilancia continua y desarrollo de tecnologías para detección temprana y recolección en altamar.
El fenómeno, vinculado al cambio climático y la actividad humana, se ha convertido en una realidad ambiental permanente para el Atlántico y el Caribe.



