El avance de las cianobacterias en el río Uruguay vuelve a encender señales de alerta con la llegada del verano.
Según el biólogo Eduardo Etchepare, las actuales condiciones climáticas, ambientales y humanas permiten prever una floración algal igual o incluso superior a la registrada el año pasado, lo que genera preocupación por sus consecuencias en la salud y el ambiente.
Las declaraciones se dieron en la segunda jornada de trabajo sobre floraciones algales, que reunió a municipios de la costa del río, organismos provinciales y la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Etchepare lamentó la ausencia de organismos nacionales, considerando preocupante la falta de coordinación frente a la magnitud del problema.
El rol de la CARU
La CARU es el organismo con competencia exclusiva para la toma de datos y la difusión oficial de información sobre floraciones algales. Su tarea es clave para advertir a bañistas, actividades recreativas, plantas potabilizadoras y al sistema de salud.
Etchepare advirtió que las acciones preventivas suelen implementarse de manera tardía, cuando el fenómeno ya está instalado y los riesgos para la población son mayores.
Qué son las cianobacterias
Conocidas popularmente como “verdín”, las cianobacterias existen desde hace miles de millones de años y son esenciales para la vida en la Tierra. Sin embargo, el desbalance ambiental actual favorece su proliferación descontrolada, impulsada por:
- Altas temperaturas y fuerte radiación solar.
- Aguas estancadas y falta de viento.
- Exceso de nutrientes (nitrógeno y fósforo) provenientes de la agroindustria y efluentes urbanos.
- Alteraciones hidrológicas por represas y cambios en el flujo del río.
Las lluvias intensas del último año incrementaron el arrastre de nutrientes hacia el río Uruguay y el lago de Salto Grande, creando condiciones ideales para la superpoblación de algas.

Impactos del fenómeno
Salud humana
- Irritaciones en piel y ojos.
- Problemas gastrointestinales (diarrea, vómitos).
- Afecciones respiratorias.
- En casos graves, daños hepáticos y neurológicos.
Salud animal
- Intoxicaciones y muertes en ganado.
- Afectación de fauna silvestre como carpinchos.
Ecosistema
- Pérdida de biodiversidad.
- Deterioro de la calidad del agua.
Economía
- Impacto negativo en el turismo y actividades recreativas en playas.
Soluciones y medidas propuestas
Etchepare destacó que las cianobacterias no son inevitables: durante la sequía 2022-2023 no se registraron floraciones, lo que demuestra el rol clave del ingreso de nutrientes. Entre las medidas necesarias se incluyen:
- Mejora de infraestructura: construcción de plantas de tratamiento cloacal en ciudades ribereñas como Gualeguaychú y Colón.
- Gestión ambiental: reducción del aporte de fósforo y nitrógeno, protección de riberas con cortinas verdes y restauración de humedales como filtros naturales.
- Monitoreo constante: a cargo de la CARU y municipios, con difusión de alertas a la población.
- Investigación científica: universidades como la UNER estudian el fenómeno para dar respuestas a la comunidad.
- Concientización ciudadana: campañas educativas para reducir la contaminación y gestionar el riesgo.
Recomendaciones prácticas
- Evitar el contacto con agua verde y espesa.
- No permitir que mascotas o niños jueguen en zonas con floración.
- Prestar atención a las alertas y recomendaciones de las autoridades locales.
El avance del “verdín” en el río Uruguay refleja un problema ambiental complejo, vinculado al cambio climático, la contaminación y la falta de gestión integral. La combinación de ciencia, infraestructura y políticas públicas es indispensable para reducir riesgos y proteger tanto la salud de las comunidades ribereñas como la biodiversidad del ecosistema.



