La Ciudad de México se posiciona como una de las entidades más afectadas por la contaminación ambiental en el país, con el transporte vehicular como principal fuente de emisiones.
Según datos recientes, este sector contribuye con el 20.4 % de los gases de efecto invernadero (GEI), de los cuales 16.2 % provienen directamente del subsector automotor.
Valle de México: partículas suspendidas y congestión crónica
En regiones como el Valle de México, los vehículos son responsables de más del 60 % de la contaminación por partículas suspendidas gruesas, lo que ha generado una crisis ambiental urbana marcada por:
- Congestionamientos viales constantes
- Pérdida de horas productivas en el tráfico
- Deterioro progresivo de la calidad del aire
Un parque vehicular en expansión sin control efectivo
El aumento de la contaminación está directamente relacionado con el crecimiento acelerado del parque vehicular.
Entre 2005 y 2014, la cantidad de vehículos registrados pasó de 2.7 millones a 4.7 millones, un incremento del 75 %.
Además, Treviño advierte que muchos vehículos circulan sin cumplir los requisitos ambientales, como el holograma cero, lo que agrava el problema.

¿Cómo contaminan los vehículos?
La contaminación vehicular se produce cuando los motores de combustión interna —presentes en autos, camiones, motocicletas y autobuses— queman combustible para generar energía. Este proceso:
- No consume todo el combustible
- Libera gases como dióxido de carbono (CO₂)
- Emite partículas finas y compuestos tóxicos por el escape
Factores como mantenimiento deficiente, uso excesivo para trayectos cortos, tráfico lento y combustibles de baja calidad intensifican el impacto ambiental.
Las principales emisiones de gases que se depositan en la atmósfera son los óxidos nitrosos, monóxido de carbono, CO2, compuestos de plomo y pocas cantidades de dióxido de azufre, sulfuro de hidrógeno y amianto.
Estos se producen durante el proceso de combustión interna de combustibles fósiles, los cuales se dan dentro de los motores de los vehículos.
Responsabilidad global y alternativas sostenibles
A nivel mundial, los países con mayor desarrollo industrial son responsables de una proporción significativa de las emisiones contaminantes generadas por el transporte. Sin embargo, existen alternativas para mitigar el impacto, como:
- Fomento de la movilidad activa (bicicleta, caminata)
- Transporte público eficiente y electrificado
- Mantenimiento regular de vehículos
- Uso de combustibles limpios y tecnologías híbridas o eléctricas
Hacia una movilidad urbana más limpia
La contaminación vehicular no solo afecta la salud pública, sino que también compromete el derecho a un ambiente sano. Para revertir esta tendencia, es necesario:
- Rediseñar las ciudades para reducir la dependencia del automóvil
- Implementar políticas de control y fiscalización ambiental efectivas
- Promover tecnologías limpias y educación ambiental ciudadana



