Una comitiva de representantes de comunidades de Jujuy, Catamarca y Mendoza, llegó en mayo a Bruselas (Bélgica), para informar que las nuevas inversiones de litio que impulsa la Unión Europea en Argentina no tienen «permiso social«.
Seis meses antes -en diciembre de 2024- los gobernadores y funcionarios de estas provincias, en esta misma ciudad europea, participaron de encuentros con autoridades políticas, empresariales y entidades. Ahí describieron un entorno local amigable para recibir nuevos proyectos de explotación de litio.

Comunidades rechazan nueva inversiones de litio sin consulta previa
“Venimos a decir que no es como lo contaron nuestros gobernadores en estos espacios. Si vienen más inversiones, para nosotros todo se acaba. Venimos a decirle a la Comisión Europea que nuestras decisiones son comunitarias, porque ese territorio es de derecho comunitario”, dijo a DW Verónica Chávez, lideresa de Santuario de Tres Pozos de Jujuy.
La dirigente puso como ejemplo los casos de explotación de litio en Salinas Grandes. Varias áreas de esta zona, pese a ser declarada en 2019 una de las siete maravillas naturales de Argentina, fueron concesionadas para extraer el mineral.
“En apenas diez años de explotación, nuestros jóvenes ya no pueden lavarse la cara en las fuentes de agua”, remarcó Chávez, haciendo hincapié en el impacto hídrico de las operaciones.
Ñushpi Quilla Mauhay Alancay, abogada de Malalweche, organización que representa a 25 comunidades del pueblo mapuche, fue otra de las participantes de la comitiva. Alertó que medidas recientes como la derogación del Registro Nacional de Comunidades Indígenas y la eliminación de la Ley 26160 que protegía a pueblos indígenas de desalojos, complejiza la situación.
«No hay protecciones jurídicas, y el estado de vulnerabilidad de las comunidades es muy grande”, expresó la abogada, también miembro de la comunidad quechua colla.
Las representantes comunitarias dijeron que los actores europeos mostraron buena predisposición a la escucha de sus demandas.

Impactos en la vida de las comunidades
El litio, llamado el “oro blanco” del siglo XXI, se ha posicionado como un recurso estratégico para la transición energética en Europa. Considerando que, entre Argentina, Chile y Bolivia, se concentra dos tercios de la reserva mundial de este mineral, la presión del mercado de la Unión Europea hacia estos lugares es enorme.
El impacto sobre los recursos hídricos es una de las consecuencias que han alertado varios especialistas. “No hay que perder de vista la gran utilización de agua en una zona seca, la posible contaminación local de agua dulce con agua salada. Asimismo el agotamiento de un recurso no renovable, la alteración de los ecosistemas locales”, refirió la economista Mariana Saidón, miembro del Área de Ambiente y Política de la UNSAM (Universidad Nacional de San Martín).
En Argentina, muchas de las áreas de explotación se superponen con territorios reconocidos de las comunidades indígenas. En septiembre de 2024, dirigentes indígenas denunciaron en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU la violación de su derecho a la consulta previa. Esta vez, en Bruselas, ante los agentes económicos europeos reafirmaron su postura. “Para nosotros no es negociable el cumplimiento de nuestras normas. Solo con esa base nos sentaremos a escuchar las propuestas de inversión europea en nuestros territorios”, subrayó Mauhay Alancay.



