Construyen en el Parque Nacional Copo de Santiago del Estero aguadas para mitigar la sequía

Parque Nacional Copo de Santiago del Estero

Con la pronunciada sequía los daños ecológicos se agravan, sobre todo cuando a este factor climático se le suman los incendios forestales y de pastizales, determinando la inmediata desaparición de la cobertura vegetal y el exterminio de especies animales silvestres, en las áreas afectadas por este tipo de siniestros ambientales.

El déficit hídrico también expone peligrosamente como objeto de caza a las especies animales salvajes, que deben desplazarse a fuentes de agua en las chacras, donde abreva el ganado o en las poblaciones rurales. Incluso ciudades, como ha pasado recientemente en Resistencia, con la aparición y oportuno rescate del Aguará Guazú deshidratado en inmediaciones del Centro de Compras, en el acceso a la ciudad Capital.

Por eso se impone en carácter de urgencia la inmediata disposición de aguadas, pozos o abrevaderos, en lugares estratégicos para favorecer la supervivencia de la fauna silvestre, que como cualquier ser vivo, queda comprometida su existencia por la carencia del vital elemento. El Intendente del Parque Nacional Copo, Guillermo Carignano, describió el cuadro de situación en la ecorregión, en relación a esta situación climática extrema.

El Parque Nacional Copo se ubica en Pampa de los Guanacos, Santiago del Estero, en el límite oeste con la Provincia del Chaco. Abarca una superficie de 118.118 hectáreas, pertenecientes al Chaco Seco. Un rasgo particular del área protegida es la ausencia de cuerpos de agua superficiales, con la excepción de represas o tajamares, hechos por el hombre, que acumulan el agua de lluvia. Es decir que no hay aguadas naturales permanentes, aunque sí depresiones donde el agua de lluvia se acumula estacionalmente.

De acuerdo con los datos aportados en esta entrevista a Guillermo Carignano, la situación en el Parque Nacional Copo es cuanto menos preocupante: “Estamos atravesando una sequía grande debido a efectos de la niña, esto lleva a que se agraven las condiciones al día de hoy de las poblaciones rurales y aborígenes que están sin agua. Tanto en las represas para su ganado, como para el consumo humano. Dentro del Parque tenemos cuatro poblaciones, cuatro familias en el extremo sur del Copo, que debieron emigrar a un pueblo cercano, a Pampa de los Guanacos, por la falta de agua”.

Frente a este panorama bajar la guardia nunca es una opción. “Nosotros estamos ayudando con la provisión del agua en el área de amortiguamiento, donde habitan 50 familias”, agregó el Intendente. “A su vez dentro del área se acondicionó en 2019 una aguada exclusiva para la fauna silvestre, en un bajo natural que está lejos de las poblaciones. Este año se hizo una profundización de esa aguada, que está funcionando perfectamente”, dijo.

En concreto el Parque Nacional Copo tiene 3 represas en funcionamiento, “aunque actualmente solo una con disponibilidad de agua”, aclaró. El Parque Nacional tiene 118.000 hectáreas, colindantes a la reserva provincial que tiene 80.000 hectáreas más. Lo que representa un mosaico contínuo de unas 200.000 hectáreas.

“Con el proyecto GEF de Corredores Rurales y de Conservación, Parques Nacionales efectuó 22 represas en la Reserva Provincial Copo, porque es área de corredor biológico que comunica distintas áreas protegidas de la provincia. Estas represas tienen la doble funcionalidad de servir para el ganado de las comunidades locales y para la fauna silvestre. Últimamente hubo mucho registro de Aguará Guazú abrevando en estas represas”, expresó Guillermo Carignano.

Frente al interrogante referido a la cantidad de aguadas en funcionamiento actual, en relación a las áreas protegidas de la región, el Intendente detallo: “Contabilizando Loro Hablador y Fuerte Esperanza (Parques Provinciales de Chaco) mas, la Reserva Provincial y el Parque Nacional Copo tenemos unas 250.000 hectáreas. Con tres (aguadas) que son estrictas para fauna silvestre dentro del Parque Nacional, después cuatro más para el área de pobladores, donde también abreva la fauna silvestre. Dentro de la Reserva Provincial tenemos 22 represas que este año se profundizaron con el proyecto GEF. O sea que estamos sumando unas 30 represas en toda esa área”.

El problema es que ahora con la pronunciada sequía la mayoría de las represas se secaron. “En mayo fue la última lluvia importante. Hoy en día están todas secas las represas, por eso se hizo un trabajo de mantenimiento, con profundizaciones que fueron de 1 metro a 3, en algunos casos. Nosotros estamos trabajando con la municipalidad de Los Pirpintos para llevarles agua a los pobladores, haciendo recarga en las aguadas con un volumen mínimo. Vale aclarar que dentro del parque solo hay agua en una, de tres que están habilitadas. La expectativa es que de acuerdo al pronóstico llueva en octubre, lo suficiente como para que se produzca la recarga”, se esperanzó.

Situación de los incendios

A diferencia de la situación de otras áreas protegidas, “Este año el Parque Nacional Copo no tuvo fuegos internos, solo tuvo uno en el lado sur, colindante con la reserva, pero que afectó 30 hectáreas. Todos los fuegos que se produjeron fueron en el área de amortiguamiento. En distintos focos se quemaron unas 10 mil hectáreas en la Reserva Provincial de Santiago del Estero, en inmediaciones del Parque Nacional”, detalló el Intendente.

“Además de la construcción de las aguadas, la otra novedad es que con el financiamiento del proyecto GEF se está construyendo un destacamento dentro del Parque Nacional y otro en el límite con la Reserva Provincial, para control de incendios y de cacería furtiva. No menos importante es también la construcción de una torre de comunicación de 40 metros con todo el equipo necesario. Esto va a permitir la comunicación efectiva de guardaparques y brigadistas en un área de 200 mil hectáreas”, especificó.

Por último agregó Carignano que también se está trabajando con tres sub proyectos de desarrollo rural con huertas ecológicas y apicultura (dos en la reserva provincial con familias campesinas residentes) y otro en el corredor biológico a la altura de Pozo del Castaño, donde funciona una reserva campesina de hecho.

Para finalizar comentó que últimamente se muestra esquivo el yaguareté. “En febrero de este año tuvimos testimonios de avistaje que nunca se pudieron corroborar, no conseguimos huellas, y las cámaras trampa no pudieron confirmarlo. Sabemos de nuevos registros recientes entre Loro Hablador y El Impenetrable. El último registro fehaciente de la presencia de yaguareté en Santiago del Estero es de 2014, con huellas documentadas”, concluyó.

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