La ciudad de Córdoba lanzó una estrategia integral para enfrentar el que puede ser el verano más caluroso de su historia.
El plan abarca acciones inmediatas, adaptación urbana y transformación a largo plazo frente al cambio climático.
La novedad fue presentada por el secretario de Ambiente de la ciudad, Gabriel Martín.
Es que, en la última década, Córdoba triplicó la frecuencia de sus olas de calor.
En febrero de 2025, la ciudad incluso registró su temperatura más alta en la historia: 42°C.
Por su parte, el verano 2022-2023 acumuló 21 días bajo condiciones extremas.
Además, se suma un factor que complica: las noches tropicales que no descienden de los 19,5°C e impiden la recuperación térmica.

En este escenario, el municipio lanzó un plan centralizado de adaptación climática para mitigar los efectos de futuras olas de calor y cuidar a la población.
Para Martín, los efectos de la crisis climática en la ciudad de Córdoba aparecen como un desafío sanitario, ambiental y urbano.
Por ello, la sociedad se encuentra «frente a la necesidad de afrontar las consecuencias del cambio climático, como las olas de calor«, aseveró.
Así, la gestión municipal de Córdoba se prepara para el verano con un plan centralizado por etapas y una Mesa de Olas de Calor.
Este dispositivo funcionará de manera similar a la Mesa de Dengue, coordinando todas las áreas municipales.
Córdoba ya tiene una respuesta para las olas de calor de este verano
La directora de Coordinación y Desarrollo Sustentable en la Secretaria de Ambiente, Melisa Díaz Acuña, también dio detalles del nuevo plan de Córdoba capital para el calor del verano.
Según la funcionaria, este esquema implica el «primer plan de acción de calor del país».
Es que, aunque otras ciudades tienen medidas dispersas, no poseen un documento que detalle acciones anuales y evaluación de resultados.
En principio, la etapa de corto plazo incluye alertas tempranas, vigilancia epidemiológica y operativos de hidratación para este verano en Córdoba.

También se prevé ampliar la asistencia en centros de salud y difundir protocolos en escuelas y espacios comunitarios.
Para ello, el municipio elaboró una guía de recomendaciones para instituciones públicas y privadas.
La estrategia incluye pausas de hidratación, reprogramación de tareas y promoción de sombra durante alertas naranjas y rojas.
Finalmente, en el plano de la gestión, la Mesa de Olas de Calor coordinará áreas municipales, organizaciones sociales y autoridades provinciales para enfrentar mejor el calor del verano en Córdoba.
Etapas avanzadas: refugios climáticos, adaptación y transformación urbana
Además de atacar los riesgos más cercanos, la municipalidad también proyecta su plan de mitigación del calor.
Así, entre 2026 y 2028 impulsarán una red de refugios climáticos en centros de participación comunal, polideportivos y bibliotecas.
Estos espacios garantizarán climatización, agua segura y accesibilidad.
Para ello, Díaz Acuña confirmó que ya se desarrollan pruebas piloto en sectores con alta vulnerabilidad.

La generalización del sistema se proyecta para el próximo año, adaptando modelos de otras ciudades a la realidad cordobesa.
Finalmente, la etapa de largo plazo apunta a corredores verdes, microparques y soluciones basadas en la naturaleza.
Estudios locales muestran que las fuentes de agua pueden disminuir entre 3 y 4 grados la temperatura del entorno, por lo que se busca sumar más de estas.
El plan también incluye incentivos para la energía solar, techos reflectivos y equipos eficientes.
También se prevé un Fondo Municipal para la Gestión del Calor Extremo y sensores climáticos para monitoreo en tiempo real.



