La protección de los bosques andino-patagónicos volvió a ocupar un lugar central en Villa La Angostura luego de que el Tribunal Municipal de Faltas impusiera una multa superior a los 66 millones de pesos por una intervención ilegal en un terreno ubicado sobre la costa del río Correntoso.
El predio, de más de 1.300 metros cuadrados y situado frente al camping mapuche de la localidad, fue escenario de movimientos de suelo y remoción de vegetación nativa realizados sin las autorizaciones correspondientes.
Como consecuencia, las autoridades consideraron que las acciones provocaron un impacto significativo sobre un ambiente de alto valor ecológico, caracterizado por la presencia de especies arbóreas protegidas y ecosistemas asociados a los cursos de agua cordilleranos.

Inspecciones detectaron tala de árboles nativos y alteración del terreno
Las actuaciones municipales permitieron constatar la apertura de una traza interna y excavaciones sobre una superficie de 1.376 metros cuadrados sin autorización previa.
Además, durante las inspecciones se verificó la extracción de 15 ejemplares de arrayán y cuatro coihues jóvenes, junto con daños ocasionados a otros árboles debido a la exposición de sus sistemas radiculares.
Los técnicos advirtieron que este tipo de intervenciones altera la estabilidad del suelo, incrementa los riesgos de erosión y afecta procesos ecológicos fundamentales para la conservación del bosque nativo.
Asimismo, la cercanía con el río Correntoso aumenta la sensibilidad ambiental del área, ya que la vegetación ribereña cumple un papel clave en la regulación hídrica y en la protección de la biodiversidad local.
Las especies protegidas que forman parte del patrimonio natural local
Villa La Angostura alberga algunos de los bosques más emblemáticos de la Patagonia. Entre las especies especialmente protegidas se encuentra el arrayán, reconocido por su característica corteza color canela y por conformar ecosistemas únicos en el mundo.
Junto al arrayán, otras especies nativas de relevancia ecológica son el coihue, el ciprés de la cordillera, la lenga, el ñire y el radal, árboles fundamentales para la conservación de los bosques andino-patagónicos.
Estas especies brindan refugio y alimento a numerosas aves, mamíferos e insectos, además de contribuir a la captura de carbono, la regulación del clima local y la conservación de los recursos hídricos.
Por esa razón, las normativas ambientales establecen controles estrictos para cualquier intervención que implique remoción de vegetación o modificación del terreno.

Sanción económica y medidas obligatorias de restauración
Tras analizar la documentación y las actuaciones administrativas, el Tribunal Municipal de Faltas resolvió responsabilizar solidariamente a los titulares del terreno por las infracciones detectadas.
La sanción económica asciende a 66.950.000 pesos e incluye cargos por daños ambientales, extracción de especies protegidas, movimientos de suelo no autorizados, incumplimientos administrativos e irregularidades urbanísticas.
Sin embargo, la resolución no se limita a la multa. Los propietarios deberán regularizar toda la documentación técnica exigida por las áreas competentes y someterse a un programa de seguimiento ambiental.
Restaurar el ecosistema para recuperar el equilibrio natural
Como parte de las medidas de recomposición, se dispuso la implantación de 20 ejemplares de especies autóctonas en sectores definidos por la autoridad ambiental.
Además, el predio permanecerá bajo monitoreo técnico municipal hasta verificar el cumplimiento integral de las obligaciones impuestas.
El caso se convierte así en un ejemplo de la creciente importancia que adquieren las políticas de restauración ecológica para proteger los bosques nativos y garantizar la conservación de los ecosistemas que distinguen a Villa La Angostura y a toda la región patagónica.



