El creciente consumo de açaí, promocionado globalmente como un superalimento sostenible, está generando consecuencias preocupantes en la Amazonía.
Un estudio publicado en Biological Conservation reveló una disminución del 28% en la riqueza de especies de aves en zonas con alta densidad de palmeras de açaí.
La expansión del monocultivo en el estado de Pará, donde se concentra el 95% de la producción brasileña, implica la tala de árboles nativos y vegetación del sotobosque, destruyendo hábitats vitales para aves frugívoras e insectívoras.
El estudio científico
Investigadores monitorearon 36 áreas forestales en municipios como Belém, Barcarena, Abaetetuba e Igarapé-Miri. Mediante grabaciones acústicas de 127 horas, registraron sonidos de casi 3.580 aves. Los resultados mostraron:
- Reducción de aves frugívoras, dispersoras de semillas esenciales para la regeneración del bosque.
- Disminución de insectívoras, ligadas al sotobosque que suele ser talado para facilitar la cosecha.
- Homogeneización biótica, es decir, comunidades de aves más pobres y menos diversas.
Algunas especies adaptables, como el bienteveo grande (Pitangus sulphuratus), prosperan en áreas modificadas. En cambio, aves especialistas como el ermitaño colilargo (Phaethornis superciliosus) o frugívoros de gran tamaño como el paujil de pico de navaja (Pauxi tuberosa) han desaparecido en ciertas zonas.
Consecuencias ecológicas
El impacto va más allá de la reducción de alimento:
- Los tucanes de garganta blanca (Ramphastos tucanus) ya no encuentran árboles altos para anidar.
- La pérdida de cobertura vegetal reseca el suelo y altera la dinámica de los bosques inundados.
- Se rompe el equilibrio de interacciones ecológicas que tardaron milenios en consolidarse.
El auge económico del açaí
La producción brasileña se multiplicó por 14 desde 1987, alcanzando 1,9 millones de toneladas métricas en 2024. Las exportaciones desde Pará crecieron un 885% en una década, con ventas por 177,2 millones de dólares en 2025. Estados Unidos es el principal destino, seguido por Australia, Japón y Países Bajos.
Este crecimiento responde a la demanda internacional de alimentos saludables, pero también expone los riesgos de un monocultivo depredador.

Alternativas y soluciones
Los especialistas proponen:
- Desalentar el monocultivo de açaí.
- Incentivar cultivos complementarios como cacao o andiroba, que generan ingresos y promueven biodiversidad.
- Fortalecer la bioeconomía amazónica, basada en la diversidad de productos forestales y en el protagonismo de comunidades locales e indígenas.
Riesgos económicos y reputacionales
Según Danielle Leal Ramos, de la Universidad de Exeter, el alejamiento de prácticas tradicionales de cultivo implica:
- Pérdida de oportunidades en el mercado verde emergente.
- Riesgo para la reputación del açaí como producto sostenible.
- Reducción de la resiliencia de sistemas de producción intensiva.
El açaí, símbolo de sostenibilidad y motor de la bioeconomía amazónica, enfrenta el desafío de no convertirse en sinónimo de degradación. La evidencia científica muestra que el monocultivo amenaza la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
El futuro del açaí dependerá de equilibrar la demanda global con prácticas agrícolas que respeten la selva y sus especies.



