Cada 22 de abril se celebra el Día de la Tierra, una fecha que nació en 1970 en Estados Unidos como una movilización ambiental y que hoy reúne a más de 190 países. Con el paso del tiempo, se consolidó como un llamado a reducir el impacto humano sobre el planeta.
En este contexto, la jornada se enfoca en promover acciones concretas que contribuyan a preservar recursos esenciales. Entre ellas, el reciclaje de residuos domésticos aparece como una herramienta accesible y efectiva.
Asimismo, el aceite vegetal usado se posiciona como uno de los desechos más contaminantes cuando no se gestiona adecuadamente. Por lo tanto, su correcta disposición se vuelve un eje central en las campañas de concientización.

El impacto silencioso del aceite usado en el ambiente
El uso cotidiano de aceite en hogares, restaurantes y hoteles genera grandes volúmenes de residuos. Sin embargo, al ser desechado incorrectamente, produce consecuencias graves para el ambiente.
En efecto, un solo litro de aceite puede contaminar hasta mil litros de agua. Además, cuando se vierte sobre el suelo, forma una capa que bloquea la filtración y altera su estructura natural.
Como resultado, la fertilidad disminuye y los ecosistemas pierden su capacidad productiva. De este modo, una práctica cotidiana se transforma en un problema ambiental de gran escala.
Economía circular y gestión responsable del residuo
Frente a este escenario, iniciativas como “Reciclá tu Aceite”, impulsada por la empresa DH-SH, proponen una solución basada en la economía circular. Desde 2017, el programa promueve la recolección y reutilización de este residuo.
Por un lado, se instalaron más de 400 puntos verdes en todo el país. Por otro, se desarrollaron programas educativos que alcanzaron a miles de estudiantes, fortaleciendo la conciencia ambiental desde edades tempranas.
Además, el aceite recolectado es trasladado a la planta ubicada en Capitán Bermúdez, donde se transforma en biocombustible. Así, un residuo contaminante se convierte en un recurso energético.

Corrientes y la expansión de una red ambiental
En la provincia de Corrientes, la iniciativa continúa creciendo mediante acuerdos con municipios. Actualmente, existen 15 puntos verdes distribuidos en diez localidades: Caá Catí, Esquina, Itatí, Lavalle, Saladas, San Cosme, Itá Ibaté, Empedrado, Paso de la Patria y Riachuelo.
Este despliegue permite que cada vez más vecinos participen del circuito de reciclaje. En consecuencia, se fortalece una red territorial que articula ciudadanía, gobiernos locales y sector privado.
A su vez, el modelo fomenta hábitos responsables que reducen la contaminación y promueven el uso eficiente de los recursos.
Los beneficios de reciclar el aceite para el ambiente y la sociedad
Reciclar el aceite vegetal usado aporta múltiples beneficios ambientales. En primer lugar, evita la contaminación de grandes volúmenes de agua, protegiendo ecosistemas acuáticos y fuentes de consumo humano.
Además, contribuye a preservar la calidad del suelo, evitando su degradación y favoreciendo su capacidad productiva. Este aspecto resulta clave para la sostenibilidad agrícola.
Por otro lado, su transformación en biocombustible reduce la dependencia de combustibles fósiles. De esta manera, se disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero.
En síntesis, el reciclaje de aceite no solo mitiga impactos negativos, sino que también impulsa soluciones sostenibles. Por ello, su incorporación como hábito cotidiano representa un paso concreto hacia un modelo ambiental más responsable.



