Tras años de negociaciones, el tratado de alta mar acordado en el seno de las Naciones Unidas entrará en vigor en enero de 2026, luego de alcanzar el umbral de 60 ratificaciones con las adhesiones de Marruecos y Sierra Leona.
El acuerdo establece normas vinculantes para conservar y utilizar de forma sostenible la biodiversidad marina en aguas internacionales, que representan más del 60 % de la superficie oceánica.
Gobernanza oceánica: hacia una gestión equitativa y sostenible
El tratado regula laminería en aguas profundas y el acceso a recursos genéticos marinos.
Una vez activo, el tratado dará lugar a la creación de un órgano internacional que deberá coordinarse con entidades como la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, encargada de definir las reglas para la industria minera en alta mar. Aunque aún no se han otorgado licencias comerciales, varios países ya exploran sus zonas económicas exclusivas.
Además, se establecen principios para compartir los beneficios de los recursos genéticos marinos, fundamentales para la industria farmacéutica y cosmética. Países sin capacidad tecnológica esperan no quedar excluidos de este mercado emergente.
Biodiversidad marina y justicia ambiental global
El tratado busca proteger ecosistemas clave y garantizar equidad entre naciones.
Según Antonio Guterres, secretario general de la ONU, el acuerdo representa un avance crucial para combatir la sobrepesca, la contaminación y el cambio climático. La conservación de los océanos es vital para:
- Producir oxígeno: el fitoplancton genera entre el 50 % y el 85 % del oxígeno del planeta
- Regular el clima: los océanos absorben calor y CO₂, mitigando el calentamiento global
- Sostener la biodiversidad: desde el plancton hasta las ballenas, los océanos albergan miles de especies
- Proveer medicinas: los fondos marinos contienen compuestos valiosos para la salud humana

Retos geopolíticos y ratificación global
Conservacionistas presionan para ampliar el respaldo, mientras algunas potencias se resisten.
Hasta septiembre de 2025, 143 países se habían adherido al tratado. Organizaciones como la High Seas Alliance instan a lograr una ratificación universal, especialmente entre Estados insulares, países en desarrollo y naciones sin litoral.
Sin embargo, potencias marítimas como Rusia y Estados Unidos han mostrado resistencia: Moscú no ha firmado el acuerdo, y en Washington su ratificación es incierta.
Por qué proteger los océanos es proteger la vida
Los ecosistemas marinos sostienen la salud humana, la economía y el equilibrio planetario.
- Agua limpia y alimentos: los océanos proveen proteínas y recursos esenciales
- Economía y empleo: son clave para el transporte, el comercio y el turismo
- Conciencia global: cuidar los océanos es una responsabilidad compartida
“La salud de los océanos está directamente ligada a la salud humana. Conservarlos es asegurar el futuro del planeta.”



