Un fallo histórico en Lobos marcará un antes y un después no solo en la ciudad bonaerense, sino en el país, en la defensa del derecho al agua segura.
Tras cinco años de lucha comunitaria, marchas, estudios científicos y acciones judiciales, la Cámara Contencioso Administrativa de La Plata emitió un fallo que obliga al municipio a proveer agua potable libre de contaminantes y con niveles de arsénico por debajo del umbral permitido.
Un reclamo vecinal que marcó un precedente ambiental
El conflicto se inició en 2020, tras un episodio de fumigación en un campo lindero que afectó directamente a las familias rurales. Desde entonces, vecinos organizados comenzaron a denunciar la exposición a agrotóxicos, impulsando análisis de agua, suelo y materia orgánica que revelaron una alarmante contaminación ambiental.

En total, se detectaron 18 tipos de agroquímicos y niveles de arsénico superiores al límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
Florencia Polimeni, productora agroecológica y una de las vecinas amparistas, explicó: “Llovían agroquímicos. Había en la plaza, en el agua de la canilla, en los pozos y hasta en la laguna. Fue un proceso doloroso, pero necesario”.
El fallo, emitido el 22 de julio, ordena al municipio de Lobos proveer agua potable en condiciones seguras antes del 20 de agosto, incluso si decide apelar la medida. La resolución tiene alcance general, beneficiando a toda la comunidad, y se enmarca dentro de una creciente jurisprudencia que protege el derecho ambiental en zonas rurales afectadas por el modelo agroindustrial.
Incumplimientos, multas y nuevas pruebas científicas
En 2021, los vecinos presentaron un amparo judicial patrocinado por los abogados Sabrina Ortiz y Fernando Cabaleiro, especialistas en derecho ambiental. Aunque en una primera instancia se ordenó entregar agua segura y realizar análisis periódicos, el municipio no cumplió.
Ante la inacción, en octubre de 2022, la Justicia impuso una multa de 25 mil pesos diarios al intendente Jorge Etcheverry. Solo 13 meses después comenzaron a entregar bidones de agua, según denunciaron los vecinos.
En paralelo, nuevos estudios confirmaron la gravedad del escenario:
- En 2023, un análisis epidemiológico detectó glifosato en la orina del 15% de los vecinos analizados.
- En 2024, se registró daño genético en el 20% de esas personas.
Las advertencias desde la ciencia
Nicolás Olalla, biólogo y vecino de Lobos, alertó sobre la profundidad de la crisis ambiental a Página12. “Se encontraron plaguicidas en el agua subterránea, en el agua de lluvia, en la plaza del pueblo y hasta en la escuela rural. Los efectos en la salud son innegables”, dijo.
Olalla explicó que los agrotóxicos detectados son disruptores endócrinos, capaces de causar infertilidad, cáncer y enfermedades autoinmunes. También reportó mortandad de peces en la laguna de Lobos y deformaciones en la vegetación urbana, síntomas de la deriva de agroquímicos transportados por el aire.
El abogado Fernando Cabaleiro destacó que la sentencia “sienta un precedente clave para otras localidades fumigadas” y confirmó que los fondos provenientes de la multa al municipio deberían utilizarse para instalar una planta potabilizadora de escala local.
La alarma del arsénico en el agua en la Argentina
Una reciente investigación revelada por la revista Water and Health encendió la alerta ya que más de 17 millones de personas en Argentina están expuestas al consumo de agua con arsénico.
Este grave problema sanitario es comparado por Alejandro Oliva, científico líder del estudio, «a una epidemia».
Impacto del Arsénico en la Salud

Estudios han demostrado la conexión entre el arsénico y enfermedades graves como cáncer y Alzheimer. A partir de la información de 12 provincias, se elaboró un mapa que podría servir como alarma para la población y base para políticas públicas orientadas a frenar su impacto.
«Con este tema todos miran para el costado. Ya lo hemos conversado con diferentes ministerios provinciales y lo único que les preocupa es que esto no salga a la luz, porque deberían dar respuestas», indicó Oliva, responsable del Programa de Medio Ambiente y Salud de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
El arsénico es un contaminante de origen natural que proviene de la erosión de rocas en los acuíferos, pero también se reporta por actividades humanas como minería y uso de pesticidas. Científicos de la UNR recopilaron información disponible y establecieron un mapa del nivel de contaminación del agua en Argentina.



