En la estepa santacruceña, pequeñas vertientes vuelven a latir gracias a una nueva campaña de restauración en el Parque Patagonia.
Estos nacimientos de agua, provenientes de las mesetas Buenos Aires y Summich, alimentan humedales que comienzan a recuperar su dinámica natural, transformando el paisaje árido en un entorno más fértil y diverso.
Historia del proyecto
En 2018, tras el retiro del ganado y los alambrados de los campos que hoy forman parte del parque, el equipo de la Estación Biológica El Unco inició las primeras intervenciones sobre las vertientes.
El resultado fue sorprendente: un humedal que ocupaba 8 hectáreas se expandió a 30 hectáreas en apenas cuatro años, consolidando una línea de trabajo centrada en la restauración de estos sistemas.
Intervenciones realizadas
La restauración no implica construir algo nuevo, sino ayudar a que el sistema vuelva a funcionar. Entre las acciones más destacadas se incluyen:
- Limpieza de cauces naturales para retirar especies invasoras como la menta y el berro.
- Retenciones de agua en distintos puntos para aumentar el caudal de los humedales.
- Recanalización de cursos para mejorar la circulación del agua.
- Plantación de especies nativas como juncos y ciperáceas para ampliar las áreas húmedas.

Cambios en el paisaje
Los resultados se observan en la distribución más directa del agua y en la permanencia de zonas húmedas. Esto favorece la regeneración de vegetación hidrófila y la llegada de fauna asociada a los humedales:
- Aves: gallineta austral, patos (overo, barcino, de anteojos, maicero, capuchino), macá plateado, cauquenes, flamencos, bandurrias, garzas, gallaretas, becacinas y choiques.
- Mamíferos: guanacos, coipos, zorros y pumas en invierno.
En un paisaje dominado por tonos secos, los humedales recuperados destacan por su verde intenso y la actividad de aves y animales.
Trabajo comunitario
La restauración también involucra a la comunidad local, que aporta conocimiento sobre el terreno y las vertientes. Este vínculo convierte el proyecto en un proceso de conservación compartido, donde la memoria del lugar se combina con el conocimiento técnico para lograr resultados sostenibles.
La campaña de restauración en el Parque Patagonia demuestra que intervenir con precisión y respeto por la naturaleza permite recuperar ambientes vitales para la biodiversidad. Las vertientes y humedales restaurados no solo transforman el paisaje, sino que también fortalecen la relación entre las comunidades y su entorno, consolidando un modelo de conservación con raíces en la estepa santacruceña.



