Las emisiones de CO₂ no dan tregua. Pese al Acuerdo de París firmado en 2015, el dióxido de carbono expulsado por combustibles fósiles y cemento creció un 9,8% y volverá a aumentar en 2025.
Sin embargo, hay un dato esperanzador: el pico de emisiones está muy cerca.
La 10° edición del informe Global Carbon Budget, con 130 expertos internacionales, pronostica que las emisiones alcanzarán 38,1 gigatoneladas este año.
Esto representa un incremento del 1,1% respecto a 2024.
Así, desde la firma del Acuerdo de París las emisiones no dejaron de crecer.
Cabe resaltar que este acuerdo busca reducir los gases de efecto invernadero hasta prácticamente eliminarlos a mediados de siglo.
Pero, hoy, la situación es crítica: la ventana para limitar el aumento de temperatura se cierra rápidamente.

El presupuesto de carbono se agota y las emisiones de CO₂ crecen
Al ritmo actual, el presupuesto de carbono para mantener la temperatura por debajo de 1,5 grados se agotará en solo cuatro años.
Para el objetivo de 2 grados solo quedan 25 años, según el informe.
Cabe señalar que alrededor de la mitad de las emisiones de CO₂ se acumulan en la atmósfera durante siglos.
Dado este escenario, el mundo científico considera inevitable superar la barrera de 1,5 grados en la próxima década de forma estable.
La única opción para cumplir con París sería que ese rebasamiento fuera temporal.
Esto requeriría reducciones drásticas de metano y el desarrollo de técnicas de captura de carbono, aún inciertas.

China, la clave del cambio, con Europa y EE.UU. en polos opuestos
China, que acumula el 32% de las emisiones globales, es la mayor clave.
Para 2025 se pronostica un crecimiento del 0,4% en sus emisiones, una clara ralentización por segundo año consecutivo.
Esto se debe al crecimiento moderado en consumo energético combinado con un «crecimiento extraordinario en energía renovable«, que ha llevado al estancamiento del carbón.
China lidera también la instalación de renovables y el desarrollo del coche eléctrico.
Por otro lado, la Unión Europea (6% de emisiones) rompe su tendencia a la baja con un aumento del 0,4%.
Este año en particular, el frío y la falta de viento incrementaron el uso de gas natural y generaron más emisiones.
Por ello, Canadell no se muestra preocupado al considerarlo coyuntural.
En su lugar, Estados Unidos (13% de emisiones) preocupa más: sus emisiones crecieron 1,9% este año.
La subida del precio del gas natural por exportaciones a Europa tras la invasión de Ucrania disparó el uso de carbón, el más peligroso de los combustibles fósiles.
Sobre las políticas de Donald Trump contra las renovables, Canadell vaticina que las emisiones estadounidenses «caerán, pero lo harán más lento de lo esperado» con la administración anterior.
La India (8% de emisiones mundiales) muestra una subida del 1,4%, significativamente inferior a su ritmo previo.
Las condiciones meteorológicas y el avance de las renovables explican esta mejora.

Ritmo más lento, pero insuficiente contra las emisiones de CO₂
Pese a las malas noticias, la desaceleración del crecimiento es notable.
«El pico de las emisiones está muy cerca«, afirma Pep Canadell, coordinador del informe y director ejecutivo de Carbon Global Project.
«Estamos a pocos años» de alcanzarlo durante esta década, gracias al «crecimiento exponencial de las renovables«.
Entre 2005 y 2015, las emisiones aumentaron un 18,8%, casi el doble que en la década siguiente.
Sin embargo, Canadell advierte que llegar al pico no será «suficiente»: las emisiones deben caer rápidamente hasta cero.
Países que marcan el camino
Un dato positivo: 35 países (27% de emisiones globales) redujeron significativamente sus gases mientras sus economías crecían entre 2015 y 2024.
Entre ellos están la mayoría de miembros de la UE (Alemania, Francia, España), Reino Unido, Australia y Corea del Sur.
En la década anterior solo eran 18 países.
«Esto muestra el camino que se puede seguir», destaca Canadell.
Las emisiones por deforestación y cambios de uso del suelo también caerán este año.
Sumando todas las fuentes, las emisiones totales alcanzarán 42,2 gigatoneladas, ligeramente menos que las 42,4 de 2024.
Los nuevos planes que presentan los países bajo el Acuerdo de París proyectan reducir las emisiones un 12% para 2035.
La ONU advierte que se requiere un 55% menos para cumplir con la senda de 1,5 grados y un 35% para los 2 grados.



