Tras una jornada de tensión y forcejeos entre manifestantes y la Policía, la Municipalidad de Villa Allende, en Córdoba, concretó el traslado de un quebracho blanco de casi 300 años.
El operativo se realizó este domingo, en medio del rechazo de vecinos y ambientalistas que intentaron evitar la remoción del ejemplar.
El árbol fue trasladado para permitir la ampliación de la Avenida Padre Luchesse, obra que las autoridades consideran clave por el intenso tránsito diario, aunque los vecinos del lugar afirman que la mudanza no era necesaria por el espacio que necesitaban, sino que más bien un «capricho» de las autoridades.
A pesar de las protestas, la grúa traída desde Tucumán y el operativo de seguridad lograron completar el traslado sin mayores demoras.
El procedimiento se había visto retrasado por fallas mecánicas de la maquinaria, lo que intensificó la presencia de manifestantes y las intervenciones de la Policía.
Finalmente, los operarios consiguieron continuar con la tarea, mientras los vecinos presentaban recursos legales para frenar el operativo.
Días de tensión y enfrentamientos
Durante los enfrentamientos, se registraron incidentes con personas heridas y denuncias de agresiones a manifestantes y periodistas. Aunque la Justicia solicitó informes técnicos sobre el traslado, las obras siguieron adelante bajo custodia policial.

Un conflicto entre progreso urbano y patrimonio natural
El caso del quebracho se convirtió en símbolo de la resistencia vecinal frente al avance de las obras públicas sin consenso ambiental. El árbol, considerado un patrimonio natural por su longevidad, generó un debate sobre la prioridad del desarrollo urbano por sobre la preservación del entorno.
En este sentido, Horacio Schenone, miembro de la Fundación Bosques Nativos Argentinos, declaró a Noticias Ambientales: “Las posibilidades de sobrevivencia a trasplante del quebracho blanco, (Aspidosperma quebracho-blanco), de Villa Allende, Córdoba, son extremadamente bajas”.
Los manifestantes argumentaron que la antigüedad del ejemplar hacía inviable su traslado, dado el alto riesgo de que no sobreviviera al procedimiento.
También aseguraron haber propuesto alternativas técnicas para evitar su remoción, sin ser tenidos en cuenta por las autoridades.
A pesar de las acciones judiciales y las propuestas técnicas presentadas, la Justicia desestimó los recursos de amparo.
El municipio, por su parte, reforzó la seguridad y aseguró que el traslado cumplía con las normas técnicas requeridas, bajo supervisión profesional.
Medidas de compensación ambiental y desafíos pendientes
Como parte del operativo, el municipio anunció un plan de reforestación que incluye la plantación de mil especies nativas y la conservación del material genético del quebracho, coordinado con el INTA.
Estas acciones buscan mitigar el impacto ambiental generado por la obra vial.
Sin embargo, Horacio Schenone afirmó en diálogo con Noticias Ambientales que “su sistema radicular es muy profundo y extenso, que no puede extraerse completo sin provocar un daño irreversible al árbol: la pérdida de gran parte de sus raíces finas impedirá la rehidratación y alimentación post-trasplante”.
El traslado del quebracho, sin embargo, dejó al descubierto la necesidad de replantear las políticas públicas que afectan al patrimonio natural.
La falta de diálogo efectivo entre autoridades y ciudadanos refleja un conflicto recurrente cuando se enfrentan intereses urbanos y conservación.
Este episodio en Villa Allende reabre la discusión sobre cómo las ciudades gestionan su crecimiento sin comprometer los recursos naturales.
La búsqueda de equilibrio entre desarrollo y medio ambiente sigue siendo un desafío urgente para las comunidades y los gobiernos.

Un traslado de alto riesgo
“Dada la edad del ejemplar, su metabolismo es lento y sus reservas energéticas están concentradas en su mantenimiento estructural y no en la adaptación al severo estrés de un trasplante, que le generaría un cambio fisiológico que un árbol de esta edad muy difícilmente pueda afrontar con éxito”, aseguró el presidente de la Fundación Bosques Nativos a Noticias Ambientales.
Por último, explicó que “sumado a estos conceptos existen más factores técnicos que apuntan a la altísima probabilidad que, en caso de trasplante, finalmente el quebracho blanco de Villa Allende se seque”.



