La Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA) está preparando una reducción regulatoria que eliminaría los límites federales de gases de efecto invernadero (GEI) en plantas de energía a carbón y gas.
Según un borrador de propuesta informado por The New York Times, el documento se encuentra en revisión interinstitucional y se espera que se publique en las próximas semanas.
El argumento de la EPA y la reacción científica
En su borrador, la EPA sostiene que las emisiones de estas plantas representan una proporción pequeña y decreciente de las emisiones globales, por lo que su eliminación no tendría un impacto significativo en la salud pública ni en el cambio climático.
Sin embargo, estas afirmaciones contrastan con el consenso científico mundial.
Las Naciones Unidas han declarado que:
- Los combustibles fósiles generan más del 75% de las emisiones globales de GEI.
- Representan casi el 90% de las emisiones de dióxido de carbono, siendo el principal factor del cambio climático.
Postura oficial y respuesta política
Un portavoz de la EPA confirmó la propuesta, argumentando que:
- La norma actual limita la generación de electricidad asequible y confiable.
- La eliminación de regulaciones busca reducir costos energéticos y evitar la dependencia de fuentes extranjeras.
Esta medida se alinea con una agenda política más amplia, impulsada bajo la administración de Donald Trump, que ha desmantelado iniciativas de acción climática, incluyendo partes clave de la Ley de Reducción de la Inflación del presidente Joe Biden.
Preocupación por el impacto climático de los gases de efecto invernadero
La comunidad científica y ambientalista advierte que esta decisión podría:
- Aumentar la contaminación atmosférica.
- Debilitar los esfuerzos de mitigación del cambio climático.
- Generar conflictos con compromisos internacionales en materia ambiental.
A la espera de su publicación oficial, la propuesta de la EPA abre un nuevo debate sobre la regulación de emisiones contaminantes en EE.UU. y su impacto global.



