Cientos de ambientalistas, organizaciones sociales y defensores de la ecología participaron en la iniciativa “Salvemos el Paraná y sus humedales”, una remada que busca visibilizar los riesgos que enfrenta el río Paraná por proyectos de dragado y cambios en la gestión del sistema fluvial.
La travesía comenzó en el kilómetro 0 del río, cerca de la Isla del Cerrito (Chaco), y recorrerá aproximadamente 800 kilómetros río abajo durante 14 días. El punto de partida original era Las Palmas, pero las condiciones climáticas obligaron a modificar la salida para garantizar la seguridad de los participantes.
El reclamo ambiental
El principal cuestionamiento de las organizaciones es el proyecto de profundizar el dragado del Paraná hasta 44 pies para facilitar el ingreso de grandes buques de carga. Actualmente, el río se mantiene en unos 36 pies, pero incluso con esa profundidad ya se registraron impactos negativos:
- Taponamiento de bocas de agua.
- Reducción de lagunas y riachos.
- Alteración de áreas de refugio y reproducción de peces.
Los grupos advierten que un dragado más profundo podría modificar de manera irreversible el equilibrio del ecosistema fluvial.
Importancia estratégica y económica
El río Paraná es vital para la provincia del Chaco y para la región:
- Conectividad y comercio internacional: a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná, circula cerca del 80 % de las exportaciones argentinas, conectando con puertos de Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay.
- Soberanía logística: el control de esta vía es clave para reducir costos de transporte y garantizar la competitividad agroexportadora.
- Recurso hídrico: constituye una de las reservas de agua dulce más importantes del planeta, esencial para consumo humano y riego.

Importancia ambiental y social
El Paraná y sus humedales son uno de los sistemas ecológicos más relevantes de Sudamérica:
- Biodiversidad y pesca: sustenta una rica fauna ictícola, vital para la pesca comercial y deportiva.
- Turismo y cultura: es eje del desarrollo turístico regional y un recurso cultural que une comunidades del Litoral.
- Regulación ecosistémica: sus humedales actúan como reguladores naturales frente a inundaciones y son fundamentales para la estabilidad climática.
Un río en debate
La remada busca unir territorios y fortalecer el debate sobre el futuro del Paraná. Para las organizaciones, el desafío es encontrar un equilibrio entre la función económica del río como corredor logístico y su rol ambiental como regulador natural y reservorio de biodiversidad.
El río Paraná es mucho más que una vía de transporte: es un patrimonio natural, cultural y estratégico. La remada “Salvemos el Paraná y sus humedales” recuerda que cualquier intervención debe evaluarse con responsabilidad, considerando no solo la economía sino también la salud de los ecosistemas y de las comunidades que dependen de ellos.



