Un informe de Greenpeace reveló que los incendios forestales ocurridos entre octubre de 2025 y marzo de 2026 arrasaron con 60.845 hectáreas de bosques andino-patagónicos, una superficie equivalente a tres ciudades de Buenos Aires. Se trata de la temporada más devastadora en 60 años, con pérdidas diez veces superiores al promedio registrado entre 2022 y 2024.
Los datos satelitales muestran que la mayor parte del daño se concentró en Chubut (60.304 hectáreas), seguido por Santa Cruz (290 hectáreas), Neuquén (238 hectáreas) y Río Negro (13 hectáreas).
Áreas críticas afectadas
Entre los sitios más golpeados se destacan:
- Parque Nacional Los Alerces (Chubut).
- El Turbio (Chubut).
- Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz).
- Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén (Chubut), donde el fuego alcanzó plantaciones, bosques y viviendas.
Estos incendios destruyeron ecosistemas en muy buen estado de conservación, afectando tanto áreas protegidas como comunidades locales.
Causas y responsabilidades
El consenso científico advierte que la crisis climática intensifica las sequías y aumenta el riesgo de incendios. Greenpeace recuerda que el 95 % de los focos tienen origen humano, lo que refuerza la necesidad de:
- Prevención mediante campañas educativas y controles más estrictos.
- Erradicación de pinos exóticos, que favorecen la propagación del fuego y dificultan la regeneración de los bosques nativos.
- Penalización efectiva de la destrucción de bosques, ya que las multas económicas no resultan suficientes para desalentar desmontes e incendios.

Reclamos de Greenpeace
La organización exige:
- Mayor cantidad de brigadistas y mejor infraestructura para el combate temprano.
- Prohibición de flexibilizar la Ley de Manejo del Fuego y la Ley de Bosques, consideradas pilares de la protección ambiental.
- Penas de prisión para responsables de incendios y desmontes, iniciativa que ya cuenta con el apoyo de más de 300.000 personas en la campaña votaporlosbosques.org.
Recortes presupuestarios
El informe denuncia que el gobierno nacional recortó más de 2.500 millones de pesos en programas de conservación de áreas protegidas. Entre los parques más afectados:
- Nahuel Huapi: $190 millones.
- Lanín: $156 millones.
- Los Glaciares: $77 millones.
- Los Alerces: $70 millones.
Para Greenpeace, esta decisión representa una peligrosa combinación de negacionismo, negligencia y desidia, especialmente tras dos temporadas históricas de incendios en la Patagonia.
La crisis de los incendios patagónicos refleja la vulnerabilidad de los ecosistemas frente al cambio climático y la falta de políticas preventivas. La magnitud del desastre exige un compromiso urgente de los gobiernos para reforzar brigadas, prohibir prácticas destructivas y garantizar financiamiento adecuado para la conservación de los bosques nativos.



