Las playas de Quequén amanecieron cubiertas por enormes cantidades de espuma marina luego del intenso temporal que afectó a la costa bonaerense. El fenómeno se extendió durante varios kilómetros y transformó el paisaje costero en una escena poco habitual que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Durante la mañana del sábado, vecinos y turistas recorrieron la costa para observar el fenómeno generado tras el paso de un ciclón extratropical que provocó fuertes ráfagas de viento, lluvias intensas y marejadas sobre el Atlántico.
Además, las condiciones climáticas extremas afectaron especialmente a localidades comprendidas entre Mar del Plata y Necochea, donde se registraron olas de gran tamaño, anegamientos y daños en distintos sectores urbanos y costeros.
Mientras persistía la lluvia, numerosos videos mostraban cómo el viento levantaba la espuma y la desplazaba por calles y playas, creando imágenes impactantes que llamaron la atención en toda la región.

Un fenómeno natural impulsado por el fuerte oleaje
La espuma marina se forma de manera natural cuando el océano concentra materia orgánica como restos de algas, sales minerales, proteínas y otros compuestos presentes en el agua.
En este caso, el intenso movimiento generado por el ciclón agitó grandes cantidades de materia orgánica acumulada en el mar. Como consecuencia, las olas incorporaron aire a esa mezcla y generaron extensas capas de espuma sobre la costa.
Además, la combinación de marejadas, viento persistente y fuerte oleaje favoreció la expansión del fenómeno hacia zonas urbanas cercanas a la playa. Las ráfagas incluso hicieron que parte de la espuma se desplazara por el aire durante varias horas.
Especialistas señalan que este tipo de episodios suele ser temporal y no representa riesgos tóxicos para las personas. Sin embargo, su aparición refleja la intensidad de las condiciones meteorológicas que afectaron a la costa atlántica bonaerense.
El impacto de los temporales sobre las costas bonaerenses
Los fenómenos climáticos extremos generan cada vez más preocupación en las ciudades costeras debido al impacto que producen sobre playas, infraestructura y ecosistemas marinos.
Las sudestadas, los ciclones extratropicales y las marejadas intensas aceleran procesos de erosión costera y modifican la dinámica natural de las playas. Además, las olas de gran tamaño pueden arrastrar sedimentos, residuos y materia orgánica hacia la superficie.
En distintas localidades del litoral bonaerense, las tormentas recientes provocaron inundaciones, daños en viviendas y complicaciones en sectores urbanos cercanos al mar. A esto se suma la creciente vulnerabilidad de las costas frente al aumento de eventos climáticos extremos.
Por ello, especialistas ambientales remarcan la importancia de fortalecer estrategias de adaptación costera, conservación de dunas y monitoreo oceánico para reducir riesgos y proteger los ecosistemas marinos.

¿Qué es la espuma marina y cuáles son los factores que la generan?
La espuma marina es un fenómeno natural que aparece cuando el agua concentra elevadas cantidades de compuestos orgánicos producidos por algas, plancton y microorganismos marinos. Estas sustancias funcionan como agentes espumantes cuando el mar se agita intensamente.
Uno de los principales factores para que se produzca es el fuerte oleaje. Las olas rompen las algas y mezclan aire con la materia orgánica suspendida, formando burbujas que se acumulan sobre la superficie y llegan hasta la costa.
Además, los vientos intensos y las marejadas ayudan a expandir la espuma sobre playas y sectores urbanos cercanos. Las tormentas y ciclones extratropicales suelen potenciar este proceso debido a la violencia del movimiento del agua.
También influyen factores ambientales como la temperatura del mar, la presencia de nutrientes y la acumulación de restos orgánicos. En determinadas condiciones, estos elementos pueden favorecer episodios de espuma marina más abundantes y visibles, especialmente después de temporales de gran intensidad.



